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Como una cortina de felpa | Collector
Como una cortina de felpa
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Como una cortina de felpa

Buenas o malas, hay series que entretienen y otras que no. Es este caso el de Laura Stern. O sea, el de 'El caso de Laura Stern' (Filmin) , ficción francesa que no viene a divertir, sino a dar mandobles. Laura (Válerie Bonneton, ni fea ni guapa, del todo creíble y centro de la miniserie) es una farmacéutica en una pequeña población francesa, madre de familia y fundadora de 'Femmes Debout', asociación que apoya a mujeres víctimas de violencia. Tras el asesinato de una chica en la puerta de su establecimiento, decide ir por un camino tan insospechado como moralmente discutible, pero entendible. Si la ley, si las instituciones no dan respuesta a las necesidades de las víctimas de violencia por parte de maridos, novios o padres, ¿hay que hacer algo? Si se deja de creer en el Estado porque te ha dado razones, habrá que actuar. Eso piensa Laura. Y el espectador (vale, la espectadora) quizá la entiende. La excepcionalidad también está en que la gente no suele ayudar a los demás. En general, Laura no está. Estamos los pusilánimes que no movemos un dedo. La dirección de Akim Isker y el guion de Marie Kremer y Fréderic Krivine consiguen una serie en la que una se siente incómoda y a la vez parte del corro de esa asociación, aunque no haya sufrido violencia física o psicológica. De ese grupo de mujeres de toda clase, procedencia social o raza que se comprende y se protege. Que intenta volver a ir por la vida normal de la que se había caído. Que sabe, por experiencia, que un feminicidio, más allá del propio autor del asesinato, puede ser consecuencia de que la policía y la justicia no siempre está ahí, llega tarde o pone trabas. Y claro que lo que hace Laura no es un modelo, ni una pauta, ni un patrón. Y menos una enseñanza. Es un bofetón con la mano abierta. Mira lo que estáis haciendo. O lo que no estáis haciendo. En 'El caso de Laura Stern' participan mujeres que de verdad son miembros de ese tipo de asociaciones. Pero la verdad no está ahí sino en la interpretación prodigiosa de Válerie Bonneton echándose al lomo la inutilidad de quienes deben protegernos. Por pura bondad. No por odio. Y claro que eso no justifica sus acciones. También se ha estrenado el documental 'Desde la celda: Crimen en León' (HBO Max) , de Fernando Ureña y María Pulido. Lo único que aporta a 'Muerte en León', de Justin Webster, es la aparición y declaraciones de Montserrat González y Triana Martínez desde sus celdas. El asesinato de Isabel Carrasco fue por venganza y odio. Eso es otro negociado del crimen. Un crimen que hay que castigar con el peso de la ley. Como la ley intenta castigar la violencia contra las mujeres. Aunque no siempre le salga. No, no es entretenida 'El caso de Laura Stern'. Escribió MFK Fischer que en Dijon el aroma del pan de jengibre se le metía por la ventana con la consistencia de una cortina de felpa. 'El caso de Laura Stern' es densa como una cortina de felpa.

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