Ultima Hora Mallorca
En el primero de los tres momentos de mi trayectoria religiosa, yo me consideraba hijo de Eva, pero de la Eva antes de su relación con la serpiente y la manzana, concebido en aquel período en que ella y su pareja se paseaban desnudos y tranquilos por el jardín. Yo fui niño de mucho reír y mucho jugar. ¡Idílica edad aquella en la que fueron sinónimos inocencia, belleza y felicidad! No supe lo que era tener problemas de fe, yo hablaba mucho con Dios.
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