Faro de Vigo
Las furgonetas de Citroën y Peugeot llegaron en 1996 a la factoría de Balaídos. Además de suponer, a la postre, el relevo a la eterna C15, y de ejercer de germen para las actuales K9, el revolucionario modelo que se dividió en dos marcas estrenó un nuevo concepto en la automoción y fue «un pilar fundamental» para la red de proveedores gallega, como opina Patricia Moreira, presidenta de Ceaga. Desde entonces, se produjeron más de 6 millones de unidades solo de estos «gemelos»
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