ABC
A las ocho de la tarde, el bebé de Isabel empezaba a llorar desconsoladamente cada día. Tenía apenas un mes y medio y ella, periodista y madre primeriza, no entendía qué estaba pasando. «Pensábamos que le dolía algo, pero no encontrábamos el motivo», explica. Buscando respuestas en internet llegó a aplicaciones como Huckleberry y Napper, herramientas que prometen ayudar a organizar el sueño, las tomas o las rutinas de los bebés mediante registros y predicciones . Lo que comenzó como una simple prueba terminó convirtiéndose en una rutina diaria. Isabel empezó a registrar cuánto dormía su hija, cuánto tardaba en conciliar el sueño, si se despertaba llorando o incluso dónde conseguía dormirse mejor. Con el tiempo, la aplicación comenzó a... Ver Más
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