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Sandra Gertrúdix, concejal de Medio Ambiente en Dénia: "Está prohibido alimentar a las palomas y tórtolas en la ciudad" | Collector
Sandra Gertrúdix, concejal de Medio Ambiente en Dénia:
Cope Zaragoza

Sandra Gertrúdix, concejal de Medio Ambiente en Dénia: "Está prohibido alimentar a las palomas y tórtolas en la ciudad"

La proliferación de palomas y tórtolas en Dénia se ha convertido en una problemática que preocupa a comerciantes y vecinos, especialmente en el entorno del Mercat Municipal, como ya anunció COPE Dénia Marina Alta, a principios de mes. Esta situación no solo afecta a la imagen de zonas transitadas, sino que también genera problemas de higiene, mantenimiento y convivencia. Ante esto, la concejal de Medio Ambiente, Sandra Gertrúdix, ha explicado a la redacción de esta casa las medidas que el consistorio está llevando a cabo, subrayando la importancia de la colaboración ciudadana. Gertrúdix ha aclarado que no se trata de un "plan de choque como tal", ya que el Ayuntamiento de Dénia cuenta con un contrato anual continuo para el control de estas aves. Según la concejal, las actuaciones se intensifican en los "puntos calientes" donde se detecta una mayor concentración de palomas y tórtolas, como respuesta a problemas concretos que van surgiendo en el municipio. Además del Mercat Municipal, se han identificado otros focos problemáticos en el Paseo Saladar y cerca de una gasolinera. La concejal ha sido clara al respecto: "siempre hemos detectado que los problemas vienen porque son puntos donde la gente deja comida". Las consecuencias de esta sobrepoblación son visibles en el día a día: suciedad por excrementos, lo que obliga a una mayor intensidad de limpieza, y molestias para la hostelería y el vecindario, como toldos y fachadas sucias. La concejal ha explicado que el consistorio trabaja en coordinación con la policía para localizar a las personas que alimentan a las aves. El primer paso es siempre informar y explicar la normativa, ya que "a veces se desconoce". Sin embargo, si la conducta persiste, se procede a la sanción. Gertrúdix ha hecho una reflexión sobre la motivación de estas personas: "en muchos casos es, 'soy animalista y quiero darles de comer', pero es que estás alterando su manera de vivir natural". Según ha detallado, esta práctica provoca que las aves se acostumbren a recibir alimento fácil, dejen de buscarlo por sí mismas y dependan del ser humano, rompiendo el equilibrio del ecosistema. "Querer a un animal no siempre es darle todo, tienes que dejar que la flora y la fauna trabajen por sí solas", ha sentenciado. Una de las dudas más frecuentes es qué ocurre cuando un vecino alimenta a las palomas desde su propiedad privada, como un balcón. Gertrúdix ha especificado que, aunque poner comida en casa no está prohibido de por sí, la situación cambia si "causa problemas a terceros o insalubridad". Si la acción es "algo muy repetitivo, siempre a la misma hora" y atrae a una gran población de aves, se considera un problema de salubridad y el Ayuntamiento puede actuar para que la persona deje de hacerlo. En estos casos, la recomendación es "avisar al ayuntamiento, en este caso, a Medio Ambiente", en lugar de crear un conflicto vecinal. El consistorio se encarga de contactar con el vecino para explicarle la normativa y las consecuencias de sus actos. Finalmente, Sandra Gertrúdix ha lanzado un mensaje claro a la ciudadanía, insistiendo en que la prohibición de alimentar animales en la vía pública es total, a excepción de las colonias felinas controladas por gestores autorizados. "Lo primero es no alimentar a las tórtolas o a cualquier animal", ha concluido, argumentando que, aunque la intención sea ayudar, en realidad se les está "perjudicando más".

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