COPE
Iberdrola, una de las mayores energéticas del mundo, ha reafirmado su apuesta por la computación cuántica para revolucionar la gestión de la energía. La compañía participa en la Q Expo 2026, celebrada en el Palacio Euskalduna de Bilbao, como parte de la estrategia Basque Quantum, una iniciativa impulsada por la Diputación foral de Bizkaia y Lantik para posicionar a la región como un referente en tecnologías cuánticas. El evento ha sido cubierto en un programa especial de COPE EUSKADI. El objetivo de Iberdrola es aplicar la computación cuántica en áreas clave como redes inteligentes, almacenamiento de energía o la predicción de la demanda. En palabras de Luis Malumbres, director de Innovación Digital de la compañía, aunque todavía no es una tecnología de uso diario, "el potencial de las tecnologías cuánticas en todos los sectores, y en la energía en concreto, es muy grande". Por ello, considera que "merece la pena estar desde el principio en el desarrollo". La adhesión a la red Basque Quantum se enmarca en la tradición de Iberdrola de explorar cualquier tecnología digital para "prestar el mejor servicio posible". La colaboración con el ecosistema vasco busca traccionar el conocimiento generado por el superordenador cuántico, ya instalado en Euskadi, hacia la industria local. Iberdrola y el Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación del Gobierno Vasco han suscrito un acuerdo de colaboración a largo plazo para investigar sobre la aplicación de la computación cuántica en los distintos ámbitos del sector energético, desarrollar nuevas capacidades tecnológicas y fomentar la transferencia de conocimiento. El acuerdo se enmarca en la Estrategia BasQ (Basque Quantum), impulsada por el Gobierno Vasco, que sitúa al País Vasco como uno de los nodos europeos más avanzados en tecnologías cuánticas. Actualmente, la empresa se encuentra en una fase de "pilotaje", realizando pequeñas pruebas de concepto con empresas del ecosistema vasco, algunas con apoyo de BIQAIN o Basque Quantum. Estos proyectos se centran en resolver problemas complejos, como la localización óptima de elementos eléctricos en la red. Los plazos para una aplicación a gran escala apuntan a unos cinco años. Malumbres se muestra optimista y destaca que los grandes fabricantes de hardware, como IBM con su System Two en San Sebastián, "están cumpliendo los plazos a rajatabla". La esperanza es que en ese lustro existan ordenadores en la nube lo suficientemente potentes para resolver problemas en entornos reales. Ante la complejidad de esta tecnología, Malumbres recurre a una famosa frase atribuida al físico Richard Feynman para explicar la postura de la compañía: "No intentemos entenderlo, de hecho, utilicémoslo". Según el directivo, no es necesario comprender los fundamentos de la mecánica cuántica, "basta con que sepamos dónde la podemos utilizar" gracias al cuerpo matemático que la describe. La potencia de estos futuros ordenadores permitirá a Iberdrola resolver problemas de grandes dimensiones en una sola iteración, a diferencia de los métodos actuales que lo hacen por partes. "Directamente le presentas el problema del total de la red y te da una solución", explica Malumbres. Esto se traducirá en una operación en tiempo real mucho más precisa, rápida y segura.
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