EL MUNDO
Andrey Zvyagintsev atempera el gesto, rehúye de las maneras más crudas y exigentes de su cine, y ofrece una obra maestra en su concisión, violencia y oscuridad: Minotaur. A su lado, Nicolas Winding Refn crispa los nervios y se enroca en su cine exageradamente adictivo en Her private Hell (***) Leer
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