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Valencia Basket, Atenas, Final Four. El viaje de la ilusión | Collector
Valencia Basket, Atenas, Final Four. El viaje de la ilusión
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Valencia Basket, Atenas, Final Four. El viaje de la ilusión

No era un viaje más y se notó desde el principio. Se respiraba en el ambiente, se detectaba en las miradas. Se veía en la composición de la expedición del vuelo YW 8050 de Air Nostrum rumbo a Atenas. Antes de la llegada de la plantilla de Valencia Basket encabezada por Pedro Martínez, ya estaban los familiares de los jugadores y el staff técnico. También Enric Carbonell, el director general taronja, con sus padres, su mujer y su hija. Todos fueron facturando y pasando el pertinente control de seguridad. Poco antes de las 16h de la tarde, a embarcar. Unos minutos después de ubicarnos todos, del mensaje del comandante deseando suerte al equipo y de las obligadas explicaciones de seguridad de las azafatas, despegaba el vuelo de la ilusión. Entre alucinados, felices y ambiciosos. 'Y si ganamos qué', sobrevolando nuestras cabezas. El cántico de la afición taronja a la vuelta de Atenas tras provocar el quinto contra Panathinaikos... Un vuelo hacia el lado oculto de la luna podría haber puesto más distancia entre el equipo y los demás. Para nada. Los jugadores, con sus auriculares escuchando música, se entremezclan con los demás. Como Jean Montero, como suele hacer en los vuelos, tumbado en el suelo y bloqueando el paso de los carros de las azafatas con la comida. O Jaime Pradilla echando una mano en el reparto de la merienda. Vale para barrer los tableros y también para esto. Omari Moore y Cárdenas charlando en inglés. Felices de que el baloncesto les haya vuelto a unir después de coincidir en la universidad. Paco, el utillero, hace corrillo con sus bromas... Vemos a Xavi Albert, preparar la papilla de su hijo Marc, emocionado con su primer vuelo. Vaya ocasión para estrenarse en un avión. También se aprecia a la hija de Brancou Badio tratar de dormirse con un chupete y un 'Pam' de peluche. La hija mayor de Braxton Key camina arriba y abajo un ratito para estirar las piernas y curiosear. Una familia. La química tan complicada de encontrar y que es uno de los fuertes de este Valencia Basket... Lo comentamos con Nacho Rodilla, cuando acaba su capítulo de Machos Alfa, con el que se ha estado riendo todo el vuelo. Este equipo, en otra dimensión, le recuerda al que hizo historia en Valladolid en 1998. Todos ceden, se adaptan a lo que el equipo necesita. Aquel equipo tocó el cielo con un base en modo MVP; él. Este, de momento, ya está en el lado oculto de la luna con otro base MVP, Jean Montero.  A ver si Josep Puerto, el capitán valenciano, como Víctor Luengo en su día, alza el trofeo. El vuelo de la ilusión, ya está en tierras griegas...

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