COPE
El desahucio previsto para este miércoles 20 de mayo en el número 32 de la calle Somosierra de Logroño ha quedado en el aire. La ejecución, que afectaba a una mujer en situación reconocida de vulnerabilidad y a sus dos hijas menores, se ha retrasado durante horas sin que la comitiva judicial hiciera acto de presencia, aumentando la incertidumbre y la tensión entre los presentes. Desde primera hora de la tarde, casi un centenar de personas han respondido a la convocatoria del Sindicato de la Vivienda. Vecinos, miembros del sindicato y ciudadanos anónimos se han concentrado a las puertas del edificio para intentar paralizar el desahucio, coreando lemas como "vergüenza me daría, desahuciar a una familia". Con el paso de las horas, y ante la ausencia de la comitiva del juzgado y de la Policía Nacional y Local, la inquietud ha ido en aumento. Desde el Palacio de Justicia se ha informado al sindicato de que el retraso se debía a otra ejecución previa. Sin embargo, pasadas las tres de la tarde y sin noticias, el Sindicato de la Vivienda ha comenzado a temer una estrategia de desgaste para diluir el apoyo vecinal. Este caso llegó al sindicato con el juicio ya celebrado. El juez desestimó la solicitud de aplazamiento del abogado de la mujer, que pedía, al menos, poder acabar el curso escolar en la vivienda donde la familia ha residido durante diez años. El sindicato lamenta que no se haya considerado la vulnerabilidad de la inquilina, que carece de alternativa habitacional, ni la negativa del propietario a negociar un aumento del alquiler. En medio de la tensión, Álvaro Marqués, portavoz del Sindicato de Vivienda, ha anunciado una "buena noticia" para demostrar que la lucha "funciona". El desahucio previsto para este viernes en la misma calle se ha aplazado al 26 de junio, un hecho que el sindicato no considera una casualidad. Marqués ha denunciado la conexión entre ambos casos, que afectan a inquilinas en situación de vulnerabilidad y sin alternativa de vivienda en la misma céntrica calle. "Nosotros no creemos en las coincidencias. Aquí hay intención. Aquí, en los dos casos, las inquilinas se encuentran en situación de vulnerabilidad sin alternativa habitacional", ha afirmado el portavoz. El portavoz del sindicato ha vinculado directamente estos sucesos con un problema mayor de gentrificación en los barrios céntricos de la ciudad. "Cada vez más los barrios se van gentrificando por la especulación de la clase rentista", ha clamado Marqués, subrayando la creciente presión inmobiliaria en la zona.
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