Vanguardia
Antes del personaje extravagante, antes de Hollywood y antes de los vestidos imposibles, apareció la voz. Grave, madura y completamente distinta a la de otras cantantes de los años sesenta. Mientras el pop femenino apostaba por tonos dulces y delicados, Cher sonaba desafiante, casi andrógina, como si perteneciera a otra época.
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