COPE
La creadora de contenido Martha Caballero, de 35 años, ha anunciado la compra de su primer piso en Barcelona, un proceso que ha calificado como "un absoluto parto" y "una odisea". A través de un vídeo en su cuenta de TikTok, @marthaa.caballero, la divulgadora ha desgranado todos los pasos y, sobre todo, los gastos ocultos que implica una operación de esta envergadura, con el objetivo de ayudar a quienes se plantean dar el mismo paso. Detrás de esta cuenta se encuentra una conocida podcastera española especializada en el género de true crime y sectas. Su contenido, que combina investigación rigurosa con un estilo directo, triunfa entre el público joven en plataformas como TikTok y YouTube. Su perspectiva, según ha contado en entrevistas, está marcada por su propia experiencia al haber crecido en la congregación de los Testigos de Jehová, de la que salió a los 23 años. Caballero subraya que lo primero es tener "muchísima, muchísima paciencia" y hacerse una lista de "cosas que son para ti un no negociable" para no dejarse llevar por las primeras impresiones. Aconseja fijar un presupuesto realista, poniendo como ejemplo la compra de un piso de 200.000 euros en el competitivo mercado actual. El primer trámite, explica, es la reserva del inmueble, para lo que la inmobiliaria suele pedir "unos 2.000 euros" para que los propietarios dejen de enseñarlo. Una vez reservado el piso, comienza la búsqueda de la hipoteca. La influencer advierte que en España "es bastante difícil que te den una hipoteca del 100%", siendo lo más habitual que los bancos concedan entre el 85% y el 90% del valor. Para el ejemplo de 200.000 euros, esto supondría una financiación de 180.000 euros y una aportación inicial de 20.000 euros que el comprador debe tener ahorrados. Los bancos ofrecen principalmente tres tipos de hipoteca: tipo fijo, con la misma cuota durante toda la vida del préstamo; tipo variable, cuya cuota sube o baja en función del Euríbor; y una opción mixta. La elección de una u otra es una de las decisiones más importantes, especialmente en un contexto de tipos de interés fluctuantes, donde esperar a que bajen los tipos puede no ser siempre la mejor opción. La propia Caballero confiesa su confusión inicial ante la terminología bancaria: "Yo le dije que me gusta el rosa y los perfumes y el maquillaje porque no entendía lo que estaba diciendo". Durante este proceso, es obligatorio que un tasador visite el piso para certificar su valor, un trámite que cuesta "en torno a unos 500 o 700 euros" y que se paga por adelantado. Además, Caballero recuerda que el precio de venta es negociable. "Yo hice una oferta, a mí me bajaron mucho dinero", afirma, y añade con humor un consejo clave: "Cuando vayáis a una inmobiliaria tenéis que ver que el señor de la inmobiliaria sea un comeollas; si es un comeollas lo tienes". El siguiente paso es la firma del contrato de arras, donde se entregan las primeras cantidades importantes, que en su caso fue la mitad de la aportación inicial. A continuación, llega el "terrorífico" momento del notario para firmar primero la FEIN (Ficha Europea de Información Normalizada) y, finalmente, la escritura de compraventa junto a los vendedores, donde se abona el resto del dinero pactado. Pero la odisea no termina ahí. Falta el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que en Cataluña es del 10% sobre el valor de la vivienda. "Piensa que el 10% de 200.000 euros es mucho dinero, así que tienes que tener bastante dinero", advierte. Este impuesto puede reducirse si la renta del comprador es baja. Sumando la aportación inicial, la tasación, los posibles gastos de gestoría e inmobiliaria (que pueden rondar los 4.000 euros y que ella se ahorró) y el ITP, la cifra final se dispara. Por ello, y basándose en su experiencia, lanza una recomendación clara sobre cuánto hay que ahorrar para comprar un piso: "Para no pillarte los dedos, para comprarte un piso de 120.000 euros, yo contaría al menos con 60.000 euros de gastos, sobre todo si vas a hacerlo por inmobiliaria".
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