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“Día 1, teniendo cuatro trabajos a los 25, hasta conseguir comprarme la casa de mis sueños”. Con esta declaración de intenciones arranca el reto de Andrea Serraz, una creadora de contenido valenciana de 25 años que se ha propuesto un objetivo claro: comprar su propia casa. Para ello, compagina hasta cuatro empleos, una historia que narra en un vídeo de TikTok que se ha convertido en un reflejo de la situación que viven muchos jóvenes en España. Detrás de la cuenta (@andreaserraz) se encuentra una joven polifacética. Además de su faceta como escritora de novelas de romance juvenil con títulos como 'Los días para tenerte', trabaja como community manager freelance y estratega de redes sociales, y desarrolla proyectos propios como emprendedora. Su día a día, seguido por miles de personas, es una combinación de vlogs, rutinas y vídeos que muestran sus múltiples facetas laborales. Andrea explica que, aunque ya había compartido su rutina de pluriempleo, sentía que le “faltaba un propósito”. A sus 25 años, se enfrenta al deseo de independizarse y a la dificultad para conseguirlo, un escenario común para su generación. “Siendo conscientes del problema de la vivienda que hay, vamos a intentar dar lo mejor de nosotras para conseguir independizarnos cuanto antes”, afirma con optimismo, destacando una actitud “positiva y resolutiva” ante los obstáculos. Su caso no es aislado. La situación laboral y de vivienda lleva a muchos jóvenes a tomar caminos diversos, como el de María Celeste, que con 24 años renunció a un contrato indefinido en busca de otras oportunidades, evidenciando la complejidad del panorama actual para la juventud. Recientemente, la estructura laboral de Andrea ha cambiado. Tras casi un año trabajando como community manager y asesora de estrategia digital freelance, una de sus clientas le propuso unirse al equipo de forma permanente. La buena conexión y el crecimiento del negocio hicieron que la propuesta fuera irrechazible para ella, a pesar de sus reticencias iniciales a volver a un entorno de oficina. “Si hay algo que yo tenía claro es que yo no iba a volver a una oficina a no ser que el proyecto me encantara. Y así ha sido el caso”, confiesa. Esta decisión subraya la demanda de perfiles cualificados en el sector digital, donde, según expertos, hay una notable escasez de talento en trabajos de alta tecnología como la ciberseguridad o el análisis de datos. Compaginarlo todo no está siendo “nada fácil”. Andrea sigue trabajando como freelance, además de su nuevo puesto, la creación de contenido y su carrera como escritora. Admite que sus vlogs serán “un poquito caóticos” por la cantidad de tareas que compagina, pero su determinación es inquebrantable. La joven lo tiene claro y así lo expresa a sus seguidores: “No paro quieta, chicas, no paro quieta porque si se me mete algo en la cabeza, si yo quiero comprarme una casa, voy a hacer todo lo que esté en mi mano para comprarme esa casa”. Una nueva aventura que documentará paso a paso hasta alcanzar su meta.
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