Cope Zaragoza
Un nuevo informe forense ha concluido que José María Enríquez Negreira ha experimentado un empeoramiento de su demencia, una condición que le impediría ser juzgado. Sin embargo, el catedrático de derecho penal Emilio Cortés ha aclarado en 'El Partidazo de COPE' que esto no significa el fin del Caso Negreira. Según el experto, "el asunto sigue vivo, con un acusado menos, pero evidentemente el asunto sigue para adelante". Cortés subraya que la incapacidad de Negreira para ser juzgado no paraliza el procedimiento para los demás investigados. "El hecho de que una persona no esté en condiciones de defenderse no significa que el proceso se vaya por el desagüe", explica. Por tanto, el resto de los implicados, como su hijo o los directivos del FC Barcelona, "tendrán que sentar en el banquillo, aunque el señor Negreira no esté en condiciones de prestar declaración". El exvicepresidente de los árbitros se encuentra en una situación que el catedrático describe como un "limbo jurídico". Al no poder ser juzgado, tampoco puede ser sancionado ni condenado, pero tampoco absuelto. "Este señor se sitúa en una especie de limbo jurídico, es como si lo congelaran, y habrá que esperar la evolución de la ciencia y la evolución del proceso", detalla Cortés. La situación procesal de Negreira queda en suspenso, a la espera de una hipotética recuperación que la ciencia médica pudiera facilitar en el futuro. "Si a lo mejor el día de mañana encontramos una pastilla que ese tipo de situaciones mentales las pueda solucionar, pues entonces, podrá ser juzgado", añade el experto, pero mientras tanto, no se le ha declarado culpable, pero tampoco "suelto". A pesar de que la ausencia del principal investigado podría parecer beneficiosa para el FC Barcelona, Emilio Cortés advierte que no es necesariamente una buena noticia para el club. El catedrático recuerda que la causa tiene dos vertientes: una por posible corrupción deportiva, que consiste en "destinar dinero para adulterar los resultados", y otra por administración desleal. Según Cortés, la línea de la administración desleal podría prosperar aunque no se demuestre la corrupción deportiva. Si el Barcelona "no sea capaz de explicar razonablemente, aunque no se sepa exactamente dónde ha ido el dinero", podría enfrentar consecuencias por esta vía. Por ello, no cree que "la noticia sea tan buena para el Barcelona". El catedrático califica como un "gran logro de las garantías democráticas" el principio que impide juzgar a quien no puede defenderse. "No se puede condenar a nadie en un estado democrático que no tenga la posibilidad de defenderse, y esto a mí me parece un logro apasionante", afirma Cortés, destacando que es una garantía básica del proceso penal español. Este principio es tan fundamental que se aplicaría en cualquier circunstancia, incluso en delitos más graves. Cortés insiste en que la clave es la garantía constitucional: "El que no puede defenderse no puede ser condenado". Ante la posibilidad de que algunos acusados finjan una enfermedad, el experto recuerda que existen equipos forenses y tribunales médicos encargados de verificar el estado real del investigado, por lo que no recomendaría a un cliente "que hiciera semejante cosa".
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