Cope Zaragoza
El magistrado Jesús Villegas ha asegurado en el programa ‘El Cascabel’ de TRECE que, aunque los jueces no son "justicieros", en un caso con indicios como los que pesan sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, él "en principio acordaría la prisión". Durante su análisis, ha calificado el auto del juez Calama como "excelente" y un "monumento jurídico" por su carga indiciaria y su cuidada estructura, frente a quienes lo tachan de "vacío" o de basarse en "recortes de prensa". Villegas ha defendido la solidez del escrito judicial, afirmando que contiene "indicios demoledores" basados en "datos objetivos" y no en meras interpretaciones. "Ahora resulta que las interceptaciones telefónicas son recortes de prensa", ha ironizado sobre las críticas. Ha destacado como un "dato muy importante" que, pese a los ataques de sectores afines al expresidente, "en ningún momento han dicho que lo que pone el auto sea falso". El magistrado ha elogiado la labor del juez Calama, describiendo su auto como "extraordinariamente claro y muy bien estructurado", una "excepción" en un gremio donde, según ha admitido, "los jueces nos explicamos fatal". Para Villegas, el documento es "un ejemplo que merece ser enseñado en las facultades de derecho", no solo por su forma, sino por el "peso enorme" de su contenido. En cuanto a los registros realizados, ha explicado que son una parte "protocolaria" y "de sentido común" en cualquier investigación para "hacerse con los discos duros, con las memorias USB" y cualquier otro material que pueda corroborar lo que ya se tiene. Sobre la ausencia de registro en el domicilio de Zapatero, Villegas ha aclarado que se debió a un "informe desfavorable" del fiscal, una decisión que el juez respetó "con un respeto escrupuloso a las garantías". Villegas ha calificado de "ridículos" y "paranoicos" los ataques al juez y las acusaciones de ‘lawfare’ o guerra judicial. "¿Qué casualidad que no haya lawfare en el otro sentido?", se ha preguntado, señalando que estas críticas siempre surgen cuando se investigan "casos de corrupción que pueden afectar a determinados sectores políticos". Ha defendido al juez Calama como una figura "absolutamente intachable" y ha afirmado que estos ataques "producen un efecto boomerang". Respecto a la decisión de no hacer pública la operación antes de las elecciones andaluzas, Villegas ha reconocido que, aunque su criterio es que "el juez tiene que ir adelante, caiga quien caiga", en este caso se obró con "tremenda prudencia". Ha argumentado que si la noticia hubiera saltado en campaña, "al juez sencillamente lo hubieran crucificado", y que medir los tiempos ha servido para garantizar no solo la imparcialidad, sino también la "apariencia de imparcialidad", un principio que exige el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. El momento más contundente de la entrevista ha llegado cuando Villegas ha planteado un "experimento mental" para valorar la situación de Zapatero. Ha pedido que se imagine a un señor que "maneja millones de euros", con "contactos más allá de nuestro país", que es "íntimo amigo de dictadores" y que, además, no podría ser indultado. "Este señor es un expresidente, pero también puede ser un mafioso como la copa de un pino, no lo sabemos, una cosa no excluye la otra", ha sentenciado. Ante este perfil, ha concluido que la prisión provisional sería una posibilidad clara. "Si yo tuviera que decidir en un caso parecido, hombre, yo en principio acordaría la prisión", ha confesado. No obstante, ha matizado que los jueces son "muy garantistas" y siempre deben escoger la medida "menos gravosa", como una retirada de pasaporte, si se considera suficiente para evitar el riesgo de fuga. Finalmente, ha marcado la gran diferencia que, a su juicio, existe entre el caso de Zapatero y otros como el de Iñaki Urdangarin. Mientras Urdangarin era "un apestado", Zapatero podría "pedir refugio, asilo, en casa de alguno de sus amigos dictadores". Esta circunstancia, según Villegas, es la que "marca una diferencia" y eleva el riesgo de que pueda evadir la justicia española.
Go to News Site