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En los últimos meses ha sido noticia en varias ocasiones la batalla interna que tiene la familia de Michael Jackson. Paris, la única hija del fallecido cantante, ha demandado a quienes gestionan el patrimonio de su padre al considerar que han abusado de su poder con la intención de enriquecerse. Además, tanto ella como Janet Jackson han preferido distanciarse de la película, 'Michael' , que está arrasando en cines. Pero, ¿a quién se enfrenta Paris? ¿Quiénes son las personas que gestionan el patrimonio del conocido como rey del pop? Precisamente uno de ellos aparece en la película: se llama John Branca y fue Miles Teller quien le dio vida en el filme . Este abogado del mundo del entretenimiento conoció a Michael en 1980, después de la publicación de 'Off the wall'. Tras su fallecimiento casi treinta años después, el letrado fue nombrado co-ejecutor del patrimonio. Pero no es el único que gestiona a día de hoy los derechos de sus canciones, los 'royalties', Neverland y otras propiedades que correspondieron al cantante. El segundo hombre nombrado para esta tarea fue John McClain, ejecutivo del mundo de la música y amigo de la familia. Ambos habían sido nombrados en el testamento que el cantante dejó preparado en 2002 como las personas que quería que se encargaran de todo su patrimonio. Porque aunque su madre, Katherine Jackson, había intentado tomar el control de la situación, el juez denegó su petición al conocer la existencia de unas últimas voluntades. John Branca y John McClain eran, al fin y al cabo, personas con las que Michael había mantenido una amistad y una relación laboral durante años. El cantante no solo fue el padrino de la boda de Branca, sino que este también le ayudó a comprar Neverland o a recuperar su catálogo musical. Sin embargo, a lo largo de los años estos dos se enfrentaron también a sus propios retos: rompieron personal y profesionalmente hasta en dos ocasiones, una en 1990 y otra en 2006. Sin embargo, se supone que unos días antes de su muerte Michael Jackson había recuperado el contacto con él. Por su parte, McClain había trabajado con Janet Jackson en su primer disco, y pasó por varias discográficas como A&M Records o Interscope Records. Por lo tanto, era conocedor de la industria musical y ha estado desde la muerte de Michael al cargo de los nuevos proyectos musicales que se han lanzado de manera póstuma, como 'Love Never Felt So Good' o 'This is it'. Pero en los años siguientes a la muerte de Michael se descubrió que gestionar el patrimonio del artista no era tarea fácil. Aunque se había valorado inicialmente en 500 millones de dólares, posteriormente se conoció que la cantidad era de deuda y no de dinero real que pudiera repartirse entre sus herederos . El testamento recogía que la repartición tenía que ser un 20% a causas benéficas, un 40% a sus hijos y un 40% a su madre mientras viviera para que, tras su muerta, se volviera a distribuir entre sus hijos. Michael había acumulado estas deudas porque tras haberse hecho de oro en los años 80, cuando le acusaron de abuso sexual en 1993 nunca volvió a ir de gira en Estados Unidos ni consiguió ningún contrato publicitario. Sin embargo, siguió gastando como si el nivel de ingresos fuera comparable. Sin poner a la venta ninguna de las propiedades u objetos de Michael, solo con la venta de canciones póstumas y con la película 'This is it', estrenada meses después de su muerte con vídeos personales de una gira que el cantante estaba preparando, los nuevos administradores consiguieron más de 750 millones de dólares . Eso sin hablar del éxito de 'Michael'. En el primer mes desde su estreno ha alcanzado unos 700 millones de dólares de taquilla en todo el mundo, acercándose peligrosamente al récord que 'Bohemian Rhapsody' marcó en 2018 con 910 millones en total. Se ha dicho que Michael Jackson hace más dinero muerto del que hacía cuando estaba vivo. Y los datos lo confirman, pero puede que la gestión de Branca y McClain sea clave. Aunque su hija Paris no esté de acuerdo en cómo lo hacen.
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