ABC
El típico día. Levantarse pronto y acabar yendo a toda prisa al colegio y luego al trabajo. Reuniones incesantes, tareas pendientes que no llegan a acabarse y horario milimetrado para comer frente al ordenador y llegar a tiempo, corriendo de nuevo, a recoger los niños al colegio y llevarlos a las extraescolares. Momento ideal para contestar algún que otro mail de trabajo antes de volver a la rutina: casa, duchas, recoger juguetes, cena (y preparar 'tuppers' para el día siguiente) y a la cama. Todo corriendo y sin apenas tener tiempo para que los adultos hablen de los planes de fin de semana, de esa petición de cita pendiente para un médico o la reserva de plaza para los campus... Ver Más
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