Ultima Hora Mallorca
Tuve hace tiempo una profesora de matemáticas y biología que era muy graciosa. Bueno, a mí no me lo parecía, pero a la mayoría de los alumnos, sí. Soltaba a menudo expresiones ocurrentes y después, cuando nos ponía deberes decía: venga, trabajando, que es gerundio. O también: estudiando, que es gerundio. Y: empezando, que es gerundio. Se ve que la mujer tenía una querencia especial por los gerundios, y no la ocultaba. Al contrario; le servían para todas sus órdenes y también para sus razonamientos. Ahora, esta forma de hablar me ha venido a la mente a propósito de ciertas expresiones que oímos hasta la saciedad de mano de psicólogos y psicólogas. Puede que algún lector sepa ya que no puedo con los psicólogos y psicólogas, toda vez que cuando he consultado con alguno a lo largo de los años, me he puesto mucho peor de lo que estaba cuando se me ocurrió pedir una cita. Sé que hoy ir a terapia es como el undécimo mandamiento o la novena bienaventuranza (bienaventurados los que van a terapia porque ellos serán sanados).
Go to News Site