Ultima Hora Mallorca
La llegada a los 60 años puede desencadenar una crisis de identidad en aquellas personas que descubren que sus hijos adultos han alcanzado la plena autonomía y ya no requieren los cuidados constantes de antes. Este fenómeno, lejos de considerarse una patología, constituye una transición natural entre etapas del ciclo vital familiar que la psicología del desarrollo describe como una posible crisis de rol y de identidad personal. Muchas personas en torno a esta edad experimentan una sensación profunda de desplazamiento al comprobar que ya no ocupan el centro emocional o práctico de la vida de sus hijos.
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