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Ha sido un terremoto político en las verdes colinas del norte de Kentucky. Tras 14 años en el cargo, Thomas Massie, representante republicano y pesadilla de Donald Trump, ha perdido las primarias frente a Ed Gallrein , el candidato respaldado por el presidente de los Estados Unidos. El martes 19 de mayo cayó derrotado con un 45% de los votos, frente al 55% de su adversario, según los resultados provisionales. “Hemos tocado una fibra. En este país hay ganas de ver a alguien votar de acuerdo con sus principios y no con su partido”, declaró el candidato saliente ante sus seguidores en Hebron, una de las principales ciudades de esta circunscripción muy conservadora, que cuenta, entre otras cosas, con una réplica del Arca de Noé. Esta votación interna, convocada para elegir al candidato republicano que disputará en noviembre un escaño en la Cámara de Representantes en las elecciones de medio mandato, se consideraba un barómetro del control de Donald Trump sobre el partido en un momento en que la guerra en Irán está resquebrajando su coalición electoral. Thomas Massie, exempresario del sector de la robótica y licenciado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), que vive en una granja de alta tecnología construida con sus propias manos, siempre ha sido un incordio para Donald Trump en la Cámara de Representantes. Alineado con el movimiento antisistema Tea Party , muy poderoso en el norte de Kentucky, defiende una reducción drástica del Estado federal y del gasto público, y se presenta como defensor de las libertades individuales (salvo si se trata del aborto). En 2020, se opuso a la rápida aprobación de un plan de reactivación económica de 2,2 billones de dólares en plena pandemia. Cinco años después, fue uno de los dos únicos republicanos que votaron en contra de la Big Beautiful Bill Act , la ley estrella del segundo mandato de Trump, que disparaba el gasto en defensa e incluía una batería de rebajas fiscales para grandes empresas. En cuanto a la guerra en Irán, este conocido aislacionista la rechazó con firmeza. También se ha mostrado contrario al apoyo militar estadounidense a Israel. Thomas Massie ha sido, sobre todo, uno de los principales impulsores, junto con el diputado progresista Ro Khanna, de la ley que obligó al Departamento de Justicia a publicar el expediente de Jeffrey Epstein , el financiero pederasta vinculado a Donald Trump. Un asunto que puso en aprietos al inquilino de la Casa Blanca y causó revuelo en su base MAGA ( Make America Great Again ). El presidente de la gorra roja no ocultó su animadversión hacia el rebelde, al que calificó sucesivamente de “indigente”, de “desastre” y de “imbécil”. Trump también arremetió contra su nueva esposa y contra su exmujer, fallecida en 2024, antes de dar oficialmente su apoyo a Ed Gallrein durante un mitin celebrado en marzo en el territorio de Thomas Massie. Gallrein, agricultor y veterano de las fuerzas especiales de la Marina, prometió ser leal al presidente en la Cámara de Representantes . Estas primarias, que en la práctica equivalen a unas elecciones generales en esta región donde los demócratas no tienen ninguna posibilidad, deberían haber sido pan comido para Thomas Massie, reelegido desde hace 14 años por cómodos márgenes (en EEUU, los representantes tienen mandatos de dos años). Pero entraron en juego los comités de acción política (PAC), grupos que apoyan campañas de forma independiente con recursos financieros ilimitados. Mediante una campaña de publicidad negativa, han tratado de presentar a Massie como un demócrata y un “izquierdista radical” . En unas recientes imágenes generadas por inteligencia artificial, se le ve entrando en un hotel con las diputadas progresistas Ilhan Omar y Alexandria Ocasio-Cortez, dos de los blancos favoritos de la derecha trumpista. El texto le acusaba de dedicarse a los “tríos” y de haber “traicionado al presidente Trump”. Por su parte, Thomas Massie acusó a Ed Gallrein de contar con el apoyo del influyente lobby proisraelí AIPAC (Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos) y de donantes cercanos al Estado hebreo y a Jeffrey Epstein. En total, ambos bandos gastaron más de 30 millones de dólares, lo que convierte estas primarias en las más caras de la historia del Congreso . Los votantes con lo que Mediapart habló estos últimos días en el norte de Kentucky tenían opiniones divididas sobre este republicano díscolo. “Cuando te eligen en un bando, juegas en equipo. No te desmarcas”, sentenció Bridget, con quien conversó este medio en un mitin republicano en Newport, en las afueras de Cincinnati, el viernes 15 de mayo. Ni siquiera la oposición de Thomas Massie a la guerra en Irán, una guerra por lo demás muy impopular, le parecía aceptable: “¿Teníamos que dejar que adquirieran el arma nuclear sin hacer nada? Los líderes iraníes están locos”. A su lado, Marc Stefan, con un pin de “Ed Gallrein” en la camisa, confesaba haber votado a Thomas Massie en varias ocasiones, pero dijo haber cambiado de opinión por el caso Epstein. “Me pareció que su actitud era asquerosa” , soltó. “Todo eso fue una maniobra de los demócratas para perjudicar a Trump. El señor Massie se dejó llevar. Si hubiera algo comprometedor en esos archivos, el Gobierno de Biden lo habría encontrado y utilizado”. En Vanceburg, una pequeña localidad decorada con carteles de militares veteranos, a una hora al sur de Newport, donde Thomas Massie dio sus primeros pasos en la política como responsable del condado, Beth Ranno asestaba el golpe de gracia al candidato saliente: “Para mí, es más demócrata que republicano”. Consultado por Mediapart en un bar-asador con motivo de un mitin, el sábado 16 de mayo, Massie se mostró “enfadado” por ser considerado así, él, que asegura haber votado en el 90% de las ocasiones a favor de las posiciones de Donald Trump . “La única razón por la que piensan así es porque se han gastado millones de dólares para distorsionar mi historial”, afirmó. Su derrota confirma que los republicanos más comprometidos siguen apoyando a Donald Trump a pesar de todo. En los últimos días, varios congresistas que se atrevieron a desafiarlo han perdido sus primarias: legisladoras y legisladores de Indiana, opuestos al rediseño de los distritos electorales que quería el presidente, o incluso el senador de Luisiana Bill Cassidy, que fue uno de los siete senadores republicanos que votaron a favor de condenarlo tras el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. En Vanceburg, Kenny Claxon, un exjefe de cocina que apoyó a Thomas Massie, lamenta que Donald Trump haya decidido excluir del partido a quienes no están de acuerdo con él : “Ed Gallrein no sabrá decirle que no. No es eso lo que necesitamos”. Traducción de Miguel López
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