COPE
Este sábado se celebra la cuarta Clásica de La Rioja de Ciclismo Memorial Arturo Grávalos, una cita clave en el calendario nacional para las categorías élite y sub-23. La prueba, organizada por la Sociedad Ciclista Biciclón, contará con la participación de unos 200 corredores, según ha confirmado Javier Izquierdo, presidente de la Federación Riojana de Ciclismo. La organización movilizará a unas 200 personas, un despliegue que Izquierdo califica como “prácticamente lo mismo” que una carrera profesional. La carrera se ha consolidado como un escaparate para los jóvenes talentos. “En las tres anteriores pruebas, los tres o cuatro primeros han pasado a profesionales directamente”, explica Izquierdo. Este año, el cupo de 200 ciclistas se ha cerrado con la presencia de “lo mejor a nivel nacional”, incluyendo equipos punteros como Finisher, Caja Rural, Gomur Cantabria o la Fundación Euskadi. La prueba, de categoría 1.2, otorga puntos para acceder a los campeonatos de España, lo que aumenta su atractivo. El recorrido de 120 kilómetros es un constante sube y baja que, aunque no tiene grandes puertos, resulta muy exigente por el ritmo que imponen los propios corredores. “Lo exigente de las pruebas las hacen ellos”, afirma Izquierdo, quien recuerda que el año pasado la media fue de 47 km/h. Muchos ciclistas le piden más dureza antes de empezar, pero al terminar reconocen la dificultad: “Ostras, que se hace dura, claro, se hace dura porque el recorrido lo hacen ellos duro”. La salida se dará a las 11:30 de la mañana desde Lardero. El pelotón pasará por localidades como Entrena, Navarrete, Huércanos y Arenzana de Arriba, enfrentándose a un repecho con rampas del 15% y 16% en Manjarrés. La llegada está prevista sobre las 14:00 horas en las Bodegas de Villamediana, un final que “hace muchísimo daño si vas justito”, advierte el organizador. La prueba rinde homenaje por cuarto año consecutivo a Arturo Grávalos, “el hombre de la eterna sonrisa”. Javier Izquierdo, quien lo conocía personalmente, lo recuerda con emoción: “Era compañero de mi hijo, habíamos estado corriendo con él y teníamos una relación bastante buena. Es una pena que nos abandonen gente tan joven”. Su memoria sigue viva en el pelotón. La clásica es también el Campeonato de La Rioja de élite y sub-23, aunque solo contará con seis corredores riojanos. Izquierdo lamenta la situación del ciclismo en la región, que califica como un “deporte marginado” porque no se cobra entrada. “Si no se hacen pruebas, si no se cuida la cantera, al final tiende a desaparecer”, reflexiona. Esta idea recuerda a la que expresaba Félix Iglesias, expresidente del Club Ciclista Logroñés, para quien la gratuidad del ciclismo era “lo mejor y lo peor” de este deporte. A pesar de las dificultades, hay esperanza en las categorías inferiores. Izquierdo, como presidente de la federación, destaca que se está preparando un equipo competitivo para los campeonatos de España de cadetes e infantiles. “Tenemos una plantilla en cadetes y en infantiles bastante, bastante buena, tanto en carretera como en montaña”, asegura. Con el nuevo seleccionador, Raúl Bastida, que participará en la clásica del sábado, hay optimismo para lograr grandes resultados.
Go to News Site