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La ciencia revela tu verdadera edad: por qué la biológica es más importante que la que marca tu DNI
Cope Zaragoza

La ciencia revela tu verdadera edad: por qué la biológica es más importante que la que marca tu DNI

La edad cronológica, la que celebramos cada año, es solo un número en nuestro carné de identidad. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que existe un indicador mucho más fiel a nuestro estado de salud y a nuestra expectativa de vida: la edad biológica. Este concepto, que mide el estado funcional de nuestro organismo a nivel celular, se ha convertido en una de las áreas de investigación más prometedoras. Para entender qué es exactamente y qué implicaciones tiene, hemos consultado al doctor Salvador Macip, catedrático de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC e investigador de la Fundació Pasqual Maragall, quien nos desvela las claves de este fascinante campo. A diferencia de la edad cronológica, que avanza de manera uniforme para todos, la edad biológica es un valor dinámico y personal. "La edad biológica es un indicador mucho más preciso de nuestro estado de salud general y de nuestro riesgo de morir que la edad cronológica", afirma el Dr. Macip. Este marcador refleja el desgaste acumulado por nuestras células y sistemas debido a factores genéticos, ambientales y, sobre todo, a nuestro estilo de vida. Medirla no es sencillo, ya que requiere análisis complejos que van más allá de un simple análisis de sangre. La epigenética se ha revelado como la herramienta más precisa para calcularla. Concretamente, los científicos analizan los patrones de metilación del ADN, que son como unos interruptores químicos que se añaden a nuestros genes a lo largo de la vida y regulan su actividad. Estos patrones cambian de forma predecible con la edad y se ven muy influidos por nuestros hábitos. Otros biomarcadores utilizados incluyen la longitud de los telómeros (las estructuras protectoras en los extremos de los cromosomas) o los niveles de ciertas proteínas en sangre. "Estos test nos dan una foto muy detallada del envejecimiento de nuestro cuerpo", explica el investigador. Una de las conclusiones más importantes que ha arrojado la investigación sobre la edad biológica es que no es un destino inmutable. De hecho, podemos influir directamente en ella. El estilo de vida es el factor más poderoso para acelerar o ralentizar nuestro reloj biológico. Aspectos como una dieta equilibrada (como la mediterránea), la práctica regular de ejercicio físico, un sueño de calidad y una buena gestión del estrés han demostrado tener un impacto directo y positivo, pudiendo incluso 'rejuvenecer' nuestras células. Por el contrario, hábitos nocivos como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el sedentarismo o una dieta rica en ultraprocesados aceleran este envejecimiento celular, aumentando la diferencia entre nuestra edad biológica y la cronológica. Lo más esperanzador, según Macip, es que los cambios se notan. "Nunca es tarde para empezar a cuidarse y mejorar nuestra edad biológica", asegura el experto. Adoptar hábitos saludables a cualquier edad puede frenar el ritmo de envejecimiento e incluso revertir parte del 'daño' acumulado. La investigación va un paso más allá y ya explora la posibilidad no solo de frenar, sino de revertir el envejecimiento. Experimentos en laboratorio con animales han logrado, mediante técnicas de reprogramación celular, devolver las células a un estado más joven. Sin embargo, el Dr. Macip pide cautela: "Estamos en una fase muy inicial. Lo que funciona en un laboratorio con ratones no es directamente aplicable a humanos y presenta riesgos importantes, como el desarrollo de tumores". A día de hoy, la verdadera utilidad de conocer nuestra edad biológica no es buscar una fuente de la eterna juventud, sino utilizarla como una herramienta de prevención. "Saber que tu cuerpo está envejeciendo más rápido de lo que debería es una poderosa motivación para cambiar de hábitos", concluye Macip. En un futuro próximo, estos análisis podrían convertirse en una prueba médica rutinaria que nos ayude a tomar las riendas de nuestra salud y a vivir no solo más años, sino con una mejor calidad de vida.

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