El Plural
Malas Lenguas puso el foco en la reciente y alarmante reaparición pública de José María Aznar durante un foro económico, donde el expresidente del Gobierno desplegó un argumentario plagado de vaticinios fatídicos sobre el futuro de España. Ante unas declaraciones que dibujaban un país al borde de la fractura total, la mesa de debate no tardó en reaccionar, destacando especialmente el contundente revés dialéctico propinado por la comunicadora Sarah Santaolalla, quien desnudó las contradicciones y los verdaderos intereses que se esconden tras las profecías del exlíder del Partido Popular. El espacio arrancó emitiendo un minucioso vídeo que recopilaba las perlas más gruesas del discurso de Aznar. Con el semblante grave, el exmandatario no dudó en dar por liquidado el marco de convivencia, asegurando sin titubeos que "el sistema constitucional se ha terminado" y que "la monarquía parlamentaria se ha terminado". En su particular relato del fin de los tiempos, advirtió sobre el peligro de convertirnos en un "país populista al arbitrio de gobernantes autoritarios" y alertó de una inminente desintegración territorial en forma de "confederación de repúblicas nacionales". Sin embargo, el montaje del programa evidenció una curiosa y muy calculada excepción en su apocalipsis: para Aznar, la única institución que curiosamente se salva de la quema y permanece inmaculada es la judicatura, afirmando con rotundidad que "los jueces son independientes". Tras la emisión de esta concatenación de desastres augurados, Sarah Santaolalla tomó la palabra para rebajar la grandilocuencia del político conservador con una dosis de hemeroteca e ironía. "Aznar nos ha acostumbrado durante mucho tiempo a barbaridades, cada día: apocalipsis, invasión zombie, cualquier cosa", arrancó la colaboradora, restando credibilidad a un discurso del miedo que, a su juicio, ha perdido toda su eficacia por pura repetición. Pero el verdadero golpe sobre la mesa llegó cuando Santaolalla contrapuso este afán por pronosticar tragedias nacionales con el clamoroso silencio que el expresidente guardó precisamente el día anterior al ser preguntado por la delicada situación judicial de otro exinquilino de la Moncloa: José Luis Rodríguez Zapatero. ️ Aznar: "La monarquía parlamentaria se ha terminado". "La democracia está amenazada en España". "Aznar nos ha acostumbrado durante mucho tiempo a barbaridades", reflexiona @SarahPerezSanta en #MalasLenguas pic.twitter.com/4RCgX1U40f — Malas Lenguas (@MalasLenguas_Tv) May 20, 2026 "Oye, qué calladito estuvo", ironizó la periodista, para acto seguido destapar la hipocresía que encierra esa repentina prudencia. Santaolalla apuntó directamente al núcleo de los negocios post-presidenciales de Aznar, sugiriendo que su negativa a hurgar en la herida judicial del socialista responde a un instinto de pura supervivencia profesional. "No vaya a ser que le investiguen a él lo que ha sacado de empresas, no vaya a ser que le investiguen a él su función como lobista, por dar foros, por participar en charlas, por dar formaciones como han hecho muchos expresidentes", sentenció, dejando al descubierto la rentable puerta giratoria en la que se ha movido el conservador durante las últimas décadas. La colaboradora elevó el tono para recordar el oscuro legado internacional del expresidente, utilizando un calificativo rotundo. Santaolalla tachó...
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