COPE
La Guardia Civil ha investigado a una conductora de 42 años como presunta autora de dos delitos contra la seguridad vial y un delito de desobediencia grave tras ser interceptada dos veces en el plazo de dos horas conduciendo bajo los efectos del alcohol en los términos municipales de Cabanas y Pontedeume. Los hechos se remontan al pasado miércoles, 13 de mayo, cuando sobre las 19:10 horas una patrulla del Destacamento de Tráfico de Ferrol detectó un turismo en un control dinámico de alcohol y drogas en el kilómetro 2 de la carretera AC-564. Al someter a la conductora a las pruebas de alcoholemia, esta arrojó unas tasas de 1,38 y 1,52 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, más de cinco veces por encima del límite máximo reglamentario (0,25 mg/l) y muy por encima del umbral penal (0,60 mg/l). Por este motivo, la mujer fue investigada y citada para juicio rápido en el Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol. Su vehículo fue inmovilizado con un dispositivo mecánico en el volante para impedir que reanudara la marcha hasta que desaparecieran las causas del riesgo, bien por una prueba negativa o por la presencia de un conductor alternativo autorizado. No obstante, a las 21:20 horas, la misma patrulla volvió a cruzarse con el mismo turismo circulando por el kilómetro 21 de la carretera N-651, a la altura de Pontedeume. Al reconocer el vehículo, los agentes comprobaron que la conductora había violentado el mecanismo de inmovilización y conducía con el dispositivo aún sujeto al volante, lo que reducía peligrosamente su libertad de movimientos. Una segunda prueba de alcoholemia arrojó resultados de 1,10 y 1,07 mg/l, confirmando que la mujer circulaba nuevamente ebria pese a haber sido advertida expresamente de que desobedecer la orden de inmovilización podía constituir un delito de desobediencia a agente de la autoridad, tipificado en el artículo 556 del Código Penal con penas de prisión de tres meses a un año o multa de seis a dieciocho meses. La Guardia Civil ha puesto los hechos en conocimiento del juzgado, mientras recuerda que el alcohol afecta gravemente a la capacidad de conducción: disminuye reflejos, altera la percepción de velocidad y distancias, reduce el campo visual y multiplica el tiempo de reacción ante cualquier imprevisto.
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