El Plural
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha querido salir al paso del clima político abierto tras la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero con una reflexión sobre la honradez pública, la responsabilidad de los cargos electos y la necesidad de no extender la sospecha sobre el conjunto de la política. Page se ha pronunciado así este jueves en Valdepeñas, durante el acto de colocación de la primera piedra del proyecto de ampliación y modernización del Centro Tecnológico del Grupo Oesía, y lo ha hecho con un mensaje que ha buscado separar los procedimientos judiciales concretos de la valoración general de la vida pública. "En vista de los acontecimientos", ha señalado el presidente castellanomanchego, conviene poner de manifiesto que la "inmensa mayoría" de los políticos son "honrados". No ha citado expresamente de nuevo a Zapatero, pero sus palabras llegan después de que el juez José Luis Calama haya acordado investigarle en el marco del caso Plus Ultra, una decisión que ha sacudido el tablero político nacional y que ha sido aprovechada por la derecha para elevar la presión contra el PSOE. García-Page ya había reaccionado a la noticia asegurando que le había dejado "de piedra" y que, por su experiencia personal, nunca había visto al expresidente "obsesionado con el dinero". También había pedido que todo pudiera aclararse, al tiempo que reconocía que hacía tiempo que no mantenía relación con él y que mantiene discrepancias en "muchas cosas". En Valdepeñas, sin embargo, ha llevado la reflexión a un plano más amplio, el de la ética pública y la confianza ciudadana. La honradez empieza por cumplir la palabra "Hay que poner en claro que no todos los políticos somos iguales", ha afirmado García-Page, antes de añadir que la mayoría de los que conoce son personas honradas. Una apelación a la responsabilidad individual de quienes ejercen cargos públicos en un momento en el que el debate político corre el riesgo de quedar atrapado entre la sospecha permanente y el uso partidista de los procedimientos judiciales. El presidente castellanomanchego ha situado la honradez política en un terreno muy concreto, el de la palabra dada a los ciudadanos. "La honradez empieza por intentar cumplir la palabra que se le da a los ciudadanos", ha defendido. A partir de ahí, ha advertido de que cuando un político hace lo contrario de lo que dice, y cuando lo hace además "de forma patológica", se abre la puerta a que "cualquier cosa es posible". La frase tiene lectura nacional, pero también encaja en el clima político castellanomanchego, donde el PP de Paco Núñez ha acumulado cambios de posición en asuntos sensibles como el Estatuto de Autonomía, la financiación autonómica o la defensa del agua, muchas veces condicionado por Génova y por los intereses territoriales de otros barones populares. Frente a esa forma de hacer política, Page ha reivindicado una idea más básica de la representación pública, cumplir lo prometido y poder rendir cuentas sin esconderse. Jesús Martín como ejemplo municipal Page ha aprovechado además la...
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