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Los trastornos alimentarios siguen al alza en Euskadi mientras las pacientes denuncian un sistema "que te reprocha" | Collector
Los trastornos alimentarios siguen al alza en Euskadi mientras las pacientes denuncian un sistema
Cope Zaragoza

Los trastornos alimentarios siguen al alza en Euskadi mientras las pacientes denuncian un sistema "que te reprocha"

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) continúan al alza Euskadi, especialmente entre adolescentes y mujeres jóvenes. Según datos de Osakidetza, solo en 2024 se han registrado más de 800 consultas especializadas en el País Vasco, de las cuales más de la mitad corresponden a chicas de entre 11 y 25 años. Los especialistas vinculan este aumento con el aislamiento de la pandemia, la ansiedad, la influencia de las redes sociales y una creciente presión estética. Ante esta situación, jóvenes que han sufrido la enfermedad en primera persona han decidido poner voz en Cope Euskadi a las carencias del sistema y exigir un cambio de rumbo. Es el caso de Zuriñe, una joven de 20 años que lleva luchando contra un TCA desde los 12. Su historia comenzó con la intención de adelgazar "un par de kilos en la operación bikini", pero la situación se agravó rápidamente hasta llevarla al borde de la muerte. Zuriñe relata un periplo marcado por la incomprensión inicial y la lentitud del sistema sanitario. Tras la voz de alarma de sus padres, su pediatra le dio cita para tres meses después, un tiempo en el que su salud se deterioró hasta pesar 26 kilos con un índice de masa corporal de 13. "Durante esos tres meses estuve tirando comida, escondiendo comida, vomitando, intentando que mis padres no viesen", confiesa. Su experiencia la ha llevado a una dura conclusión sobre la atención recibida. Zuriñe critica duramente el sistema sanitario actual, afirmando que "no es el que te ayuda, sino el que te reprocha". Y reclama que se escuchen las voces de las pacientes: "Creo que es muy necesario que se escuchen nuestras voces y que el mundo sepa lo que nosotras pasamos y lo que nosotras sentimos". Alexandra es otra joven que ha convertido su experiencia en activismo. Junto a Aitziber, llevó sus reivindicaciones hasta el Parlamento Vasco, una acción que contribuyó a crear dos unidades especializadas en TCA en Álava y Bizkaia. Sin embargo, denuncia que la victoria es agridulce, ya que estas unidades no están funcionando como deberían. "Cuando una historia deja de vivirse en silencio, se convierte en una voz que empuja a cambios reales", explica Alexandra sobre su motivación. Según Alexandra, las nuevas unidades nacieron por la "presión" de las pacientes y no por iniciativa de Osakidetza. Critica que la atención sigue siendo "pesocentrista", centrada en el peso y no en el origen emocional del problema. "Siguen siendo números y no es motivacional, todo lo contrario", lamenta. Además, señala la falta de humanidad y de profesionales especializados y una alarmante infrautilización de los recursos: de las seis camas para ingreso creadas en cada unidad, "solo se están utilizando tres", mientras los casos siguen creciendo. El criterio de ingreso, basado en un IMC concreto, es otro de los puntos que critica con dureza. "Un trastorno de la conducta alimentaria va mucho más allá de un peso de la comida. Lo que hay que abordar es qué hay por debajo, porque si tú solo tratas la conducta, no llegas a qué es lo que está pasando realmente", subraya Alexandra, quien también estuvo "al borde de la muerte" llegando a pesar 35 kilos. Ante este panorama, la prevención se erige como la herramienta más importante. Alexandra ha creado la asociación "Más allá de un cuerpo", a través de la cual ya imparte charlas de prevención en colegios para detectar señales de alerta de forma temprana. "La base de todo esto yo creo que es la prevención, hacer prevención en centros con niños y adolescentes", afirma. Junto a ello, reclama "unidades que funcionen de una forma correcta" para que ninguna persona más tenga que pasar por el "infierno" que ellas vivieron.

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