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De ventiladores a la renaturalización de patios: cómo adaptar los colegios al cambio climático
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De ventiladores a la renaturalización de patios: cómo adaptar los colegios al cambio climático

La llegada del verano y la subida de las temperaturas vuelven a poner de manifiesto un problema recurrente en las escuelas de Catalunuya: la falta de preparación para afrontar el calor. Un reciente informe impulsado por Equitat.org subraya los efectos del estrés térmico en el rendimiento y bienestar del alumnado. Isabel Ruiz, profesora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y una de las autoras del estudio, desgrana las claves de un desafío estructural que exige soluciones inmediatas y a largo plazo. Aunque gran parte de la evidencia científica proviene del norte de Europa, los estudios indican que la exposición a altas temperaturas y humedad afecta negativamente a los estudiantes. "En general, es complicado definir un umbral, nosotros hablamos de 27 grados, porque hay bastante evidencia científica sobre el tema", señala Ruiz. Esta situación compromete no solo el rendimiento académico, sino también la salud de niños y adolescentes. Isabel Ruiz destaca que no se trata de un problema nuevo, sino de una cuestión estructural que se arrastra desde hace años. Por ello, advierte contra las soluciones parciales que actúan como meros "parches". "Es un problema estructural que requiere de unas actuaciones integrales", asevera. La experta aboga por un enfoque completo en lugar de medidas aisladas que solo atajan los síntomas de manera temporal. El informe propone un plan de choque con medidas claras y sencillas de implementación directa. Entre ellas se encuentran la instalación de ventiladores, la adecuación de espacios comunes como gimnasios o comedores, asegurar el acceso a fuentes de agua, la creación de sombras naturales en los patios y la implementación de ventilación nocturna. Se trata de acciones iniciales para mitigar los efectos más inmediatos del calor en las aulas. Más allá de las medidas inmediatas, los expertos plantean un plan de actuación con una visión de 5 a 8 años. Esta estrategia a largo plazo se fundamenta en tres grandes ejes: la mejora de los edificios escolares para garantizar un correcto aislamiento, la renaturalización de los patios para crear espacios más frescos y un acompañamiento pedagógico para formar a la comunidad educativa sobre cómo afrontar el calor. Ruiz se muestra crítica con los anuncios de grandes inversiones si no van acompañados de una planificación adecuada. Insiste en la necesidad de analizar la situación particular de cada centro. "Hay que hacer una diagnosis centro a centro", recalca, porque "no es lo mismo un centro educativo ubicado en Lleida que uno en Tarragona" o uno con mayor exposición solar que otro. Sin este análisis previo, cualquier inversión corre el riesgo de ser ineficiente. El informe desvela también un importante componente social. El impacto del calor no es igual para todos y existe una clara cuestión de equidad. "Hay un sesgo de clase que atraviesa toda esta cuestión, que es la equidad", explica Ruiz. Los niños de entornos socioeconómicos más desfavorecidos son doblemente vulnerables a este problema. Esta desigualdad genera un círculo vicioso de estrés térmico. Muchos de estos alumnos viven en viviendas con malas condiciones de construcción y aislamiento y en barrios con escasas áreas verdes o puntos de agua para refrescarse. Al llegar a escuelas que también presentan deficiencias estructurales, su exposición al calor se prolonga. "Cuando llegan a casa tampoco pueden descansar porque también están expuestos al calor", añade la profesora. Una de las paradojas que subraya el estudio es la falta de una normativa específica sobre confort térmico en el ámbito educativo, a diferencia de lo que sí existe en la salud laboral para los adultos. "Existe una normativa para el personal trabajador, para los adultos, pero no para los niños", puntualiza Ruiz. La experta concluye con un llamamiento a la "voluntad política e inversión" para adaptar los equipamientos educativos a la realidad climática, un reto que ya no puede posponerse.

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