El Plural
14 de diciembre de 2024. Es la fecha en la que todo comenzó a ser un infierno para la familia Andic, cuando falleció el fundador de Mango, Isak Andic. Se cayó por el barranco de las Cuevas de Salnitre de Collbató, en Barcelona, en lo que fue confirmado como un suceso accidental por los Mossos d'Esquadra. No obstante, las pesquisas de la investigación tienen en el punto de mira a su hijo, Jonathan Andic, que figura como el principal sospechoso de los hechos. 16 de octubre de 2025. Los Mossos investigaban los hechos y dilucidaron que lo ocurrido podía haberse tratado de un homicidio: Jonathan Andic era el único acompañante de su padre el día de la muerte. 19 de mayo de 2026. Los Mossos proceden a su detención, pese a que la familia del fundador de Mango insiste en la inocencia del hijo. "No existen ni se hallarán pruebas de cargo legítimas contra él. Pedimos que se respete el principio de presunción de inocencia", emitían en un comunicado, una defensa que de nada ha servido para evitar que la Justicia decretara para él prisión provisional bajo fianza de 1 millón de euros. La depositó y ha quedado en libertad, pero afronta otras sanciones como la retirada de su pasaporte, la prohibición de salir del país y personaciones semanales en los juzgados. Volviendo al presente, y al margen de la defensa de la familia, la jueza subraya en el auto no uno, sino varios motivos que llevarían a atribuirle la autoría del homicidio. Numerosos motivos para la atribución del asesinato Entre estos, el auto destaca la "mala relación entre ambos, la existencia de un posible móvil económico, la planificación y estudio previo y el intento de crear una situación y circunstancias concretas lo más discretas posibles", en un lugar recóndito, sin acompañantes y en el que se pueda simular un accidente. Además, en el auto se incluyen hasta siete indicios que señalarían al hijo del fundador de Mango como el autor del crimen. El primero se refiere a las contradicciones en las declaraciones que prestó el hijo los días 14 y 31 de diciembre. Al margen de ello, se tiene en cuenta la relación de ambos: mientras que Jonathan Andic ha asegurado en varias ocasiones que la relación con su padre era buena, los Mossos han reunido varias declaraciones de testigos que corroborarían la existencia de una crisis entre ambos. En esta línea, el auto hace referencia a una "manipulación emocional para conseguir sus objetivos económicos". Entre otras cosas, los informes de los Mossos señalan la existencia de un "resbalón redondeado en amarillo" en el lugar donde se produjo la caída. A su juicio, un patinazo como ese requiere una "acción de refregado con la suela de las bambas del finado" que se diera, como mínimo, "por cuatro veces en los dos sentidos". Los agentes inciden en que el camino "no presenta ninguna dificultad" ni requiere calzado específico y que solo existe exposición de caída "en el punto concreto donde...
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