Collector
Momento trémulo | Collector
Momento trémulo
Diario de Noticias

Momento trémulo

Ha cantado Ana Belén en TVE el ‘Solo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente’. Me pregunto si ese monstruo grande que pisa fuerte nos resulta menos espantoso cuando se trata de Ucrania, o mejor dicho, de Rusia, para que escarmienten los putinescos, se enteren de lo que vale un peine y regresen a su país lisiados o en cajas de madera por matar a los nuestros. Mientras la juventud rusa se desangra en Ucrania y el Kremlin recluta carne de calceta para rellenar trincheras, a Putin se le va acartonando el rostro, que no es consuelo cuando va para los 74 años, pero qué menos que la invasión le pase factura. En 2022 Ucrania nos pareció el núcleo de Europa, y hoy la sangría se nos hace rutinaria e inevitable, crónica repetida del extranjero. No digo que esto sea incomprensible, pero desazona que nuestro no a la guerra se pulverice bajo el corolario defensivo. Reza el adagio que la mejor defensa es un buen ataque y ahí parece que estamos, cuando “Zelenski presume de haber alcanzado infraestructuras estratégicas en Moscú”. Según Europa Press el domingo pasado un ataque con drones en la capital moscovita dejó tres personas “halladas sin vida” (ay los eufemismos) y 17 heridas. ¿Qué afirmó Zelenski? Que eso estaba “completamente justificado” y era una “forma de decir” al Gobierno ruso “que acabe con esta guerra”.

Go to News Site