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La compraventa de viviendas bajó en marzo un 2,2% respecto al mismo mes de 2025, hasta un total de 61.295 operaciones, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pese a esta caída, los principales portales inmobiliarios prevén que el número de operaciones se estabilice a lo largo de 2026 tras un año récord, en un contexto marcado por el encarecimiento de la financiación y la menor capacidad de acceso de la demanda, según informa Europa Press. Desde Fotocasa, su directora de Estudios, María Matos, señala que la evolución de los tipos de interés y el Euríbor condicionará el mercado en los próximos meses. Matos augura una "reconfiguración del mercado hacia un contexto más equilibrado" y una "progresiva ralentización", lo que se traducirá en un mercado "cada vez más tensionado" donde la brecha de accesibilidad "seguirá ampliándose", según sus previsiones. Una visión similar comparte el portavoz de Idealista, Francisco Iñareta, quien atribuye la retirada de la demanda a los altos precios alcanzados por la vivienda y al encarecimiento de la financiación. En su opinión, estos factores adelantan una "estabilización de precios a medio plazo", al reducir el número de compradores potenciales en el mercado. Por su parte, el director de Estudios de pisos.com, Ferran Font, matiza que, aunque el primer trimestre del año se ha cerrado con una cierta moderación, la actividad sigue siendo elevada. Font considera que los datos confirman una tendencia de ligera desaceleración interanual, "aunque dentro de un contexto de actividad todavía muy elevada", ha afirmado. De hecho, sus perspectivas para los próximos meses apuntan a que el mercado "mantendrá niveles elevados de compraventa" ante "las expectativas de nuevas subidas de precios y un posible cambio de escenario en los tipos de interés". Font recalca también que la incertidumbre internacional y la persistente falta de oferta seguirán condicionando la evolución del mercado residencial a corto plazo. El acceso a la vivienda se ha convertido en un reto para muchas personas, especialmente por la subida de precios, la dificultad para ahorrar una entrada y el encarecimiento de las hipotecas. En este escenario, las ayudas públicas son clave, y por ello la Comunidad de Madrid ha decidido ampliar su programa Mi Primera Vivienda para llegar a más familias. Entre los cambios más destacados del programa madrileño está el aumento del precio máximo de las viviendas que pueden acogerse a la ayuda, que sube de 390.000 a 425.000 euros. Además, se ha ampliado la edad máxima de los solicitantes hasta los 50 años y se permite la participación de familias con hijos menores sin límite de edad, uniéndose a otros colectivos como las familias numerosas o monoparentales. Desde el Ejecutivo autonómico recalcan que esta medida es fundamental para eliminar barreras de entrada en el actual escenario económico. Consideran el acceso a la primera vivienda en propiedad un elemento "clave tanto para la emancipación juvenil como para la formación de las familias", en un contexto de precios al alza que exige respuestas eficaces. Ante las dificultades de compra, cada vez más personas optan por el alquiler, una opción que ya representa al 25% de los españoles, según datos de Fotocasa Research. Para facilitar esta vía, la Comunidad de Madrid dispone del Bono Alquiler Joven, una ayuda dirigida a personas de entre 18 y 35 años con ingresos limitados que cubre alquileres de hasta 600 euros al mes. Por otro lado, y en plena campaña de la Renta, es relevante saber que los propietarios que tengan una casa en alquiler pueden deducirse los intereses de la hipoteca como gasto en el IRPF. Esta ventaja fiscal se suma a otros gastos deducibles como los seguros de vida y hogar, los gastos notariales o los de comunidad, según expertos fiscales.
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