COPE
Vivimos en la era de los suplementos. El mercado del bienestar, que mueve cifras millonarias, ha puesto sobre la mesa una cantidad de información sin precedentes, llevando a muchas personas a pensar que cuidarse es sinónimo de consumir pastillas. Sin embargo, esta sobreexposición también genera dudas y errores por exceso. Para arrojar luz sobre este tema, el doctor Francisco Martínez Peñalver, director médico de la clínica Tiara Health en Marbella, y experto en medicina de longevidad, ha detallado en los micrófonos de 'Herrera en COPE Más Málaga' , qué suplementos tienen realmente evidencia científica y cuáles son indispensables para envejecer mejor. La pregunta que muchos se hacen en consulta es si realmente tiene sentido suplementarse cuando se cuida la alimentación y los hábitos. Para el doctor Martínez Peñalver, la respuesta es un sí rotundo, y la razón se encuentra en el contexto actual. "Nosotros vivimos en una sociedad donde, por desgracia, los alimentos ya no son lo que eran antes", afirma. Las técnicas de cultivo intensivo han provocado que: "Las hortalizas y las verduras no tengan el componente de minerales que tenían en el pasado". A esto se suma un estilo de vida acelerado en el que no hay tiempo "ni siquiera para cocinar lentamente las cosas", lo que reduce aún más el aporte de nutrientes esenciales. Desde la perspectiva de la medicina de longevidad, los suplementos cumplen una función clara: "Rellenar esos gaps, esos agujeros nutricionales que se han producido por la manera que tenemos ahora de comer". El experto lo ilustra con un ejemplo práctico y contundente sobre la vitamina D: "Necesitaríamos tomar 2 kilos y medio de salmón al día para llegar al aporte de vitamina D necesario, pero con 2 perlitas pequeñitas ya lo tienes". De esta forma, la suplementación no solo compensa las carencias, sino que también asegura que el cuerpo reciba las dosis adecuadas de vitaminas y minerales que necesita para funcionar de manera óptima. A pesar de los beneficios, el doctor Martínez Peñalver advierte de los riesgos de la autoprescripción. La creencia de que los suplementos son inocuos por ser "naturales" es un error común y potencialmente peligroso. Es fundamental que su consumo esté guiado por un experto. "Tiene que haber siempre un plan", insiste el doctor. Este plan debe ser elaborado por "algún profesional que sepa y que tenga conocimiento". En este sentido, destaca el papel de los nutricionistas y dietistas cualificados. Un ejemplo claro de los riesgos es la popular ashwagandha. Aunque es un suplemento natural, "puede empeorar problemas en pacientes que tengan condiciones en el tiroides". Este caso demuestra que incluso los productos más conocidos pueden tener contraindicaciones importantes. Por ello, la recomendación es clara: antes de empezar a tomar cualquier suplemento, es imprescindible contar con el consejo de un profesional que evalúe las necesidades individuales y diseñe una estrategia personalizada, evitando así no solo riesgos para la salud, sino también un gasto inútil de dinero. Preguntado por un ranking de suplementos indispensables, especialmente para personas a partir de los 40 o 50 años, el doctor Martínez Peñalver no duda en ofrecer su podio. En primer lugar, y de manera destacada, sitúa a la vitamina D. "La vitamina D el primero, siempre", sentencia. Su importancia va mucho más allá de ser una simple vitamina; es una prohormona clave para la longevidad. "La vitamina D no es solo una vitamina, es una prohormona", explica, detallando que "ayuda a que las hormonas estén estables, mejora la función del sistema inmune, mejora la función de nuestro aparato respiratorio, tiene propiedades anticancerígenas". El experto subraya que, para la medicina de longevidad, los niveles óptimos de esta prohormona son mucho más altos de lo que comúnmente se considera normal. Mientras que muchos laboratorios marcan la normalidad a partir de 30 mg, el doctor recomienda que esté "entre los 60 y 100 miligramos por decilitro" para obtener todos sus beneficios protectores y reguladores. Esto refuerza la idea de que la suplementación es casi obligatoria para alcanzar estos niveles terapéuticos. En segundo lugar del ranking se encuentra la creatina. Este suplemento, muy conocido en el ámbito deportivo, es fundamental "por sus propiedades a la hora de formar músculo y por sus propiedades evitando problemas neurocognitivos". Su doble acción, tanto a nivel físico como cerebral, la convierte en un aliado poderoso para un envejecimiento saludable, protegiendo dos de los sistemas que más se ven afectados por el paso del tiempo: la masa muscular y la función cognitiva. El podio lo completa, en tercer lugar, el magnesio, otro mineral esencial con múltiples funciones en el organismo. Una vez que se decide suplementar, surge otra pregunta clave: ¿Cómo elegir un producto de calidad en un mercado saturado de opciones? El doctor Martínez Peñalver enfatiza que el profesional que planifica la suplementación también debe orientar sobre las marcas y las características del producto. Por ejemplo, con la vitamina D, que se suele pautar en dosis de hasta 10.000 unidades al día, es importante saber en qué medio viene. "Ahora, se está poniendo de moda que esté vehicualizada en medios que faciliten su absorción, como en aceite de oliva", comenta en los micrófonos de COPE. Para otros suplementos, existen sellos de calidad que garantizan su pureza y eficacia. En el caso de la creatina, "el sello de calidad más famoso es el sello Creapure". Si un producto lo lleva, "nos podemos fiar". Para los ácidos grasos omega-3, el sello de referencia es IFOS. Esta información es crucial, y es parte de la responsabilidad del profesional, para asegurar que el paciente invierte en un producto que realmente funciona. Finalmente, el doctor concluye con una reflexión sobre la proactividad en la salud. En una charla reciente con el doctor Vargas, presidente de la Sociedad Andaluza de Geriatría, se abordó que la medicina moderna no puede consistir simplemente en "ir al médico y que el médico me diga lo que hacer". Es necesario un cambio de mentalidad. "Tenemos que ser nosotros los que nos preocupemos de nuestra salud", afirma Martínez Peñalver. La responsabilidad última de nuestro bienestar recae en nosotros mismos. "El médico no se puede preocupar más de nuestra salud que nosotros mismos", concluye. Tomar las riendas de la propia salud, informarse y realizar acciones preventivas, como el ejercicio de fuerza, es el paso definitivo hacia una mayor longevidad y calidad de vida.
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