COPE
Guillermo Almada ha dirigido su último partido como entrenador del Real Oviedo en la derrota ante el Mallorca, un encuentro que ha calificado como "mal partido". El técnico ha reconocido que el equipo nunca se sintió cómodo y se vio "bastante afectado" en el aspecto anímico, a pesar de los intentos por recuperarlo durante la semana. "Se notó un equipo golpeado", ha admitido Almada al valorar la actuación de sus jugadores. Almada ha explicado que la mala racha del equipo comenzó tras los partidos contra el Villarreal y el Elche, donde considera que merecieron más. "Ahí empezamos una seguidilla en la parte anímica que creo que nos afectó bastante en esta recta final", ha señalado. El entrenador ha recordado que es la primera vez que toma las riendas de un equipo a mitad de temporada, una situación que ha calificado como "muy difícil" porque "heredas cosas, heredas un plantel, le das trabajo". Pese a las dificultades, cree que el equipo fue "en ascenso" hasta los últimos cinco o seis partidos, mostrando agresividad y generando ocasiones, pero perdiendo "muchos puntos injustamente". Sin embargo, ha insistido en que el factor anímico fue clave en la bajada de rendimiento del equipo en el tramo final de la temporada. Preguntado por el futuro del club, Almada ha puesto el foco en la figura de Jesús Martínez, máximo accionista del club. "Estoy seguro que conociéndolo es un hombre pasional, muy comprometido con la con la institución", ha afirmado. El técnico se ha mostrado convencido de que desde el Grupo Pachuca ya se está trabajando en el proyecto de la próxima temporada en Segunda División. Aunque ha asegurado no haber hablado directamente con él, su conocimiento del presidente del Grupo Pachuca le permite asegurar que "ya deben estar planificando la próxima temporada, las inversiones que seguramente harán en futbolistas, en la renovación del plantel". Almada ha descrito a Martínez como "un hombre muy inquieto" al que "le apasiona y tiene un amor muy grande por Asturias".
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