Diario CÓRDOBA
Vivimos rodeados de pantallas que prometen acceso inmediato a todo: información, imágenes, opiniones. Nunca había sido tan fácil hablar y, sin embargo, pocas veces el lenguaje había circulado tan deprisa y con tan poca permanencia. Todo aparece y desaparece en segundos. Incluso el pensamiento parece haberse adaptado a esa velocidad. También la filosofía. Pero la filosofía nació en otro ritmo.
Go to News Site