El Periódico Extremadura
En pleno corazón del Geoparque Mundial Unesco Villuercas-Ibores-Jara, entre robledales, pedreras y antiguos caminos serranos, el agua rompe la roca formando uno de los rincones naturales más singulares del entorno de Castañar de Ibor. La Chorrera de Calabazas se ha convertido durante los últimos años en uno de los parajes más visitados de esta zona del noreste cacereño gracias a un paisaje donde geología, biodiversidad y montaña conviven prácticamente intactas.
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