Ultima Hora Mallorca
Esa es la cruda realidad de muchos de los que hoy habitan en Son Moix: no tienen dónde ir. Por eso se aferran con todas sus fuerzas a la burbuja creada alrededor de Andy Kohlberg. Y mientras el 'chollo' continúe, ahí seguirán. Básicamente porque carecen de ofertas para marcharse pese a lo buenos que supuestamente son y dicen ser. Si fueran tan buenos como ellos mismos creen, tendrían oportunidades para salir del club igual que las tendrán Vedat Muriqi, Samu Costa y otros mimbres. Al final, tanto en el césped como en los despachos, ocurre lo mismo: quien no tiene alternativas es quien más se aferra a su puesto hasta el último día. En ningún otro sitio vivirán mejor. Se aprovechan del saber estar y la paciencia del mallorquinismo.
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