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Cuando la espera se acorta y las campanas de la aldea de El Rocío anuncian que es Pentecostés, el corazón se acelera y los sucesos se precipitan. Las hermandades filiales comenzaron el último domingo de Pascua como mandan los cánones: con la tradicional misa de Pentecostés, que por segundo año consecutivo se celebró en el marco incomparable del Paseo Marismeño presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra. Pese a su larga duración, su dureza fue mucho menor que la del pasado año para los romeros gracias a que el sol se mantuvo oculto detrás de las nubes. Así permaneció durante unas horas. Las temperaturas llegarían hasta los 35 o 36 grados, pero no impidieron que los romeros disfrutaran... Ver Más
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