Diario de Noticias
Aquel hombre estaba acostumbrado a las traiciones. Algunas le cortaron la respiración, como cuando sueñas con algo oscuro. Otras las intuyó, pero las rebajó como quien echa agua a un Jack Daniels centenario . Pero esta era diferente. Tanto que hizo suya aquella frase que se inspiró en la traición del hijo de César, ¿Tú, también, Bruto, hijo mío?
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