Agencia Andina
El Etihad se volcó, agradecido, especialmente con Pep Guardiola, quien dijo adiós a su exitosa década en Inglaterra con el cariño de toda la afición que le reconoció la nueva dimensión adquirida en el fútbol mundial en un partido irrelevante que terminó con el triunfo (2-1) del Aston Villa, gracias al desempeño y el acierto de Ollie Watkins.
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