COPE
El 24 de mayo de 2026 ya queda grabado en la memoria del zaragocismo como el peor día de su historia. El club aragonés consumó este domingo su descenso matemático a Primera Federación tras 77 años de presencia continuada en el fútbol profesional. Como era de esperar, su empate a uno en Las Palmas no sirvió de nada desde el momento en que el Cádiz encarriló pronto su partido en casa ante el Leganés, al que acabó ganando por tres a cero. De esta forma, el Real Zaragoza vive el momento más crítico de sus 94 años de historia. Un fracaso sin paliativos de la multipropiedad que malgobierna el club y que culmina una temporada horrorosa y plagada de errores ya desde la planificación de la misma. Las decisiones deportivas, en las peores manos posibles, ya fueron determinantes con el deficiente mercado de verano que protagonizó un director deportivo patético, que, para colmo, también se encargó del mercado de invierno, que fue peor aún. Jugadores y entrenadores han hecho el resto durante un año insufrible y que acabó con el descenso en el césped del estadio de Gran Canaria, donde afloraron las lágrimas al acabar el partido. Pero la tragedia, que ya se veía venir desde hace tiempo, ya estaba más que asumida por todos. Ahora es el momento de que rueden cabezas y que se produzcan cambios radicales y profundos a todos los niveles. Desde los puestos de mando hasta la composición de una plantilla, que ha sido la peor de la historia del club y prácticamente nadie debe seguir en la misma. Nada más concluir el partido, el club emitía un incomprensible comunicado en el que, además de no aparecer en ningún momento la palabra perdón, sin venir a cuento en un instante tan duro, se llega a decir que “nuestro accionariado está abierto a la entrada de aficionados o empresarios aragoneses con arraigo en Aragón”. El texto completo del Consejo de Administración del club es el siguiente: Querida familia zaragocista: Hoy es un día muy duro para todos los que sentimos el escudo del Real Zaragoza. La noticia que nunca quisimos protagonizar se ha convertido en realidad y debemos afrontarla con responsabilidad, autocrítica y honestidad. Cuesta escoger las palabras para dirigirnos a vosotros. Nada de lo que digamos o expresemos en este momento podrá consolar la enorme tristeza y rabia que a todos nos invade tras consumarse el descenso del Real Zaragoza a 1ª RFEF. Somos conscientes de que vosotros, los aficionados, sois los que más habéis sufrido esta difícil y agotadora temporada. Habéis sido nuestro aliento y nuestro impulso en los momentos tan complicados que hemos vivido esta campaña, en todos y cada uno de ellos. Y nosotros no hemos estado a la altura deportivamente. Nos habéis acompañado en el peor momento de nuestra historia y debemos provocar cambios para que el Real Zaragoza regrese cuanto antes al fútbol profesional. Desde la llegada de nuevos accionistas, se han invertido 65 millones de euros para reducir la deuda, profesionalizar el club, dotarlo de los recursos necesarios para competir en el fútbol profesional y garantizar la construcción del nuevo estadio. El ambicioso proyecto del Ibercaja Romareda es un objetivo irrenunciable, de suma relevancia para la ciudad y nuestra entidad, y que será uno de los mejores estadios del mundo. Todo ello se ha llevado a cabo con el único objetivo de devolver al Real Zaragoza al lugar que le corresponde por historia y afición. Sin embargo, en esa lucha y en esa búsqueda del éxito, hemos dado un gran paso atrás, sin duda por falta de acierto en la toma de decisiones relevantes. Lo que siempre nos motivó fue regresar a la élite y hoy toca digerir que hemos fracasado deportivamente. Y lo debemos asumir con la máxima exigencia y mantener nuestro compromiso de seguir asistiendo financieramente al club para dotarlo de estabilidad en estas circunstancias, así como para cumplir con los pagos acordados con las instituciones para la construcción del Ibercaja Romareda. Esto no puede ni debe ser el final. Es un duro obstáculo, sí, pero también un momento para reaccionar. Nuestra implicación con el Real Zaragoza, con los zaragocistas y con la ciudad es, si cabe, aún mayor, impulsados por la idiosincrasia de Zaragoza, donde nadie se rinde nunca. Comenzamos desde hoy mismo a poner las bases que nos hagan construir un proyecto de ascenso para la temporada que viene y levantarnos de esta situación, aprender de los errores cometidos y sentar las bases para volver más fuertes en todos los ámbitos. Desde el Consejo de Administración queremos manifestar nuestro compromiso con este maravilloso club y reiterar, tal y como lo venimos haciendo desde hace tiempo, que nuestro accionariado está abierto a la entrada de aficionados o empresarios aragoneses con arraigo en Aragón, con el objetivo común de ayudar en el proyecto para regresar al fútbol profesional. Este club volverá más sólido por todos y cada uno de los zaragocistas. El León resurgirá más fuerte. Aúpa Zaragoza En cuanto al partido en sí, el equipo aragonés estaba obligado a ganar en la isla y esperar el milagro de que le favorecieran otros marcadores. Pero sus jugadores, que mejoraron algo las pobres sensaciones del último mes y medio, ni siquiera lograron cumplir con la primera de las premisas, pese a que, en la segunda parte, especialmente en el tramo final del choque, tras el tanto del empate logrado por Marcos Cuenca, tuvo ocasiones muy claras en la que la suerte le fue esquiva. Muy consciente de que su rival necesitaba asumir riesgos, a Las Palmas no pareció importarle renunciar al balón en el primer tiempo ante un Zaragoza que optó por jugar con dos delanteros de inicio, y que llegó a competir de tú a tú, aunque con sus indisimulables carencias. Un cabezazo cruzado fuera de Kenan Kodro a la salida de un córner, y un centro desde la derecha de Marcos Cuenca al que no llegaron Dani Gómez y Nikola Cumic fueron sus mejores ocasiones. Al equipo amarillo, menos lúcido que en otros partidos, le fueron suficientes algunas acciones aisladas para llevar peligro, como con un derechazo de Pedrola desde fuera del área que se estrelló en el palo izquierdo de Adrián Rodríguez en el minuto 31. Antes del descanso se vieron las costuras defensivas del equipo aragonés, tras una buena maniobra de Manu Fuster en el área, cuyo centro lo cabeceó Miyashiro al travesaño, adelantándose a Juan Larios, y el balón rechazado lo controló Jesé en el área pequeña para marcar por bajo. Los resultados de otros campos tampoco acompañaban al Zaragoza, que en la segunda parte tiró de orgullo y aprovechó la siesta del equipo amarillo, confiado en que no iba a sufrir ningún sobresalto, para avisar en el minuto 69 con un disparo de Juan Sebastián al larguero. Fue el primer tiro a portería del conjunto blanquillo en el partido; el segundo acabó en la red, tras una conducción de Marcos Cuenca que el canterano finalizó con un duro disparo a media altura que superó a Horkas. El equipo zaragocista dominó el tramo final y se lanzó al ataque, con Cuenca como principal amenaza por la derecha. Otra jugada suya en el tiempo añadido no la remató Kodro en primera instancia, y Hugo Pinilla mandó el balón al lateral de la red, con la portería vacía aunque forzado y con poco ángulo. Adrián Rodríguez, quien antes había evitado una clara ocasión de Jesé, se fue a rematar al ataque de forma desesperada, y aún hubo otra ocasión clara para los de David Navarro, con un intento de corte de Herzog, y el balón se fue a la base del poste. Con el empate, que tampoco le sirve de mucho a la Unión Deportiva, el conjunto aragonés acabó consumando su descenso en lo que supone el episodio más traumático de sus 94 años de historia, y en el mismo estadio donde en 2015 se le escapó en los minutos finales la vuelta a la élite del fútbol español, una categoría de la que ahora le separarán dos divisiones. UD Las Palmas 1: Horkas; Marvin Park (Herzog, min. 63), Álex Suárez (Pezzolesi, min. 84), Mika Mármol, Enrique Clemente; Amatucci; Miyashiro (Pejiño, min. 63), Kirian, Manu Fuster (Iker Bravo, min. 84), Pedrola (Jonathan Viera, min. 56); y Jesé. Real Zaragoza 1: Adrián Rodríguez; Juan Sebastián (Aguirregabiria, min. 86), Saidu, Radovanovic, Larios; Marcos Cuenca, Keidi Bare (Raúl Guti, min. 82), Toni Moya (Lucas Terrer, min. 82), Cumic (Hugo Pinilla, min. 57); Dani Gómez (Agada, min. 82) y Kodro. Goles: 1-0, min. 41: Jesé. 1-1, min. 73: Marcos Cuenca. Árbitro: Manuel Jesús Orellana Cid (Comité de Andalucía). Mostró tarjeta amarilla a los jugadores a los visitantes Keidi Bare (38), Kodro (45+2), Cumic (50), Raúl Guti (90+2) y Adrián Rodríguez (90+7). Incidencias: partido de la jornada 41 de LaLiga Hypermotion 2025-2026 disputado este domingo en el Estadio de Gran Canaria con la presencia de 21.085 espectadores (65,1 por ciento del aforo). Realizó el saque de honor Gregorio Betancor, aficionado más longevo de la UD Las Palmas.
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