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Los sueldos en las farmacias suelen estar marcados por convenios colectivos y pueden variar según el puesto, la experiencia y la comunidad autónoma. Aunque existe una estructura bastante definida entre farmacéuticos y técnicos, la realidad del sector muestra diferencias importantes en función del tipo de farmacia y las responsabilidades asumidas en el día a día. Toni Miquel, un farmacéutico con un negocio heredado por tradición familiar, ha desvelado los detalles del modelo de negocio de una farmacia. Tras estudiar en Pamplona, Madrid, Brasil y Portugal, y trabajar con su padre, decidió comprar su propia farmacia, una aventura que, según él, tiene una balanza bastante positiva. Uno de los datos más reveladores que ha compartido Toni se refiere a los salarios. Según explica en una grabación de Adrián G. Martín, "el salario por convenio que cobra un farmacéutico oscila entre los 1.900 y 2.000 euros netos", mientras que el de un técnico de farmacia se sitúa entre los "1.400 y 1.500 euros netos". Para montar una farmacia, el primer requisito indispensable es "ser farmacéutico". Toni explica que "cada farmacéutico solo puede tener una farmacia". El sistema de licencias funciona de manera similar a las de los taxis, regulado por la población: se concede un número determinado de farmacias por habitante en una zona concreta. Las nuevas licencias se obtienen a través de un concurso público donde se valoran méritos como los años trabajados o los cursos de formación. Además, la ubicación es clave, ya que la ley exige una distancia mínima de "250 metros" en Mallorca con respecto a otras farmacias y centros de salud. La alternativa al concurso es la compra de una farmacia ya existente, un mercado que Toni describe como libre. El precio de venta suele estar directamente relacionado con la facturación. "Hoy en día estamos en que si tú facturas 1.000.000, se vende por 2.000.000, o sea, se multiplica por 2", afirma. El negocio farmacéutico ha evolucionado. Toni subraya que "hoy en día, los medicamentos ya no dan tanto dinero". Pone como ejemplo el omeprazol, que ha pasado de costar 30 euros a poco más de dos. Esta bajada de precios obliga a las farmacias a "reinventarse". Esta reinvención pasa por ampliar la oferta más allá de los medicamentos. "Ya todas las farmacias tienen mucha dermo, todas las farmacias tienen muchos productos dietéticos", señala Toni. En su caso, al ser una farmacia turística, la "venta libre" (parafarmacia, cremas, etc.) representa el 65% de su facturación, frente al 35% de los medicamentos con receta. La rentabilidad también varía según el tipo de producto. Toni explica que los medicamentos de marca blanca o genéricos ofrecen mayores márgenes de beneficio para el farmacéutico. Mientras que con un medicamento de marca como Enantium pueden ganar "un euro 60", con el genérico (desketoprofeno) la ganancia puede ascender a "2 euros 50", a pesar de que el precio para el cliente es el mismo. Los costes operativos de una farmacia incluyen el alquiler del local, la hipoteca de la licencia y, sobre todo, el personal. Toni, que cuenta con dos empleadas, prefiere contratar a técnicos en farmacia en lugar de farmacéuticos porque "me sale más barato", y sobre personas sin formación porque tienen "ciertos conocimientos". A pesar de su preferencia personal, Toni desvela un detalle sorprendente sobre la cualificación necesaria para trabajar en estos establecimientos. Afirma que, legalmente, "aquí puede trabajar cualquier persona, no necesita que esté formada", aunque él insiste en la importancia de tener a personal con conocimientos para atender a los clientes.
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