La Jornada
Ankara. La policía antidisturbios turca lanzó gases lacrimógenos y entró ayer por la fuerza en la sede del principal partido de la oposición, el Republicano del Pueblo (CHP), para desalojar a sus dirigentes destituidos, luego de que un tribunal depuso a Özgür Özel, al anular los resultados del congreso en el que fue elegido en 2023, y alegar irregularidades, lo que agravó la crisis en el seno de la democracia turca y provocó que miles de personas marcharan en Estambul y Ankara.
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