Gizmodo en Español
Ruby fue sinónimo de elegancia, productividad y una forma casi artística de programar. Pero el tiempo no pasó en vano. Mientras otros lenguajes evolucionaron para adaptarse a nuevas demandas de rendimiento, escalabilidad y seguridad, Ruby quedó atrapado entre la nostalgia de sus defensores y un mercado que empezó a mirar hacia otro lado. Rails logró mantenerlo vivo. Aunque cada vez con más dificultad.
Go to News Site