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Una de las imágenes que pasarán a la historia de la prensa de nuestro país es la de Jonathan Andic, vicepresidente de Mango, detenido por los Mossos d'Esquadra, acusado de homicidio de su padre , Isak Andic, fundador de la marca de moda y fallecido a finales de 2024 al precipitarse por un barranco en la montaña de Montserrat durante un paseo con su hijo. Un accidente según defiende él. La Fiscalía solicitó entonces para el empresario prisión eludible con fianza de 1 millón de euros y, tras prestar declaración ante la jueza, Jonathan Andic consignó la cantidad establecida y abandonó los juzgados acompañado de sus abogados. Desde entonces su vida y todo lo que le rodea está en el punto de mira. Mientras, su familia cierra filas y han optado por no emitir comunicados, aunque la compañía sí remitió un texto a los empleados en el que aseguraba que su colaboración con la investigación por la muerte de Isak Andic «ha sido y será máxima»; el mismo mensaje que difundió la familia tras la detención del primogénito del clan. Desde su entorno se ha trasladado que las desavenencias que pudo haber se superaron, y que de hecho la relación de padre e hijo era buena. La juez matiza ese relato al haber verbalizado en sus escritos Jonathan «sentir odio, rencor, ideas de muerte, y culpabilizar de su situación a su padre». Aunque la mayoría de sus miembros vive el caso desde la máxima discreción, algunos de ellos se han visto expuestos sin quererlo en los medios de comunicación a raíz del trágico suceso. Ha sido el caso, por ejemplo, de Judith y Sarah; las otras hijas del fundador de Mango. También Nahman Andic, hermano del fallecido, que dedicó toda su vida profesional al crecimiento y a la expansión de la compañía como Vicepresidente y Consejero y que se jubiló en 2013. Nahman tiene una hija, Violeta, quien también ha guiado su futuro profesional al mundo de la moda. Sobrina de Isak y prima de Jonathan, comenzó trabajando cuando era tan solo una adolescente durante las vacaciones de verano en distintas tiendas de la firma. Se incorporó a la compañía al terminar sus estudios en Márketing y Comunicación de Moda por el IED en el departamento de selección de producto, para convertirse después en responsable de colecciones especiales. Formada a lo largo de más de siete años en Mango, la joven se estrenó en 2014 como directiva de 'Violeta by Mango', especializada en tallas grandes (superiores a la 44) que la compañía de moda catalana impulsó un año antes. Además de esto, Violeta ha fundado su propia marca de ropa: Gavriella, con un marcado enfoque ecológico que traslada el cuidado del planeta y el respeto a la naturaleza a su público. Junto a su socia, Rocío Peralta, las creadoras definen su marca como «Libertad, frescura, sostenibilidad, un nuevo comienzo y una nueva forma de ver la vida a través de la belleza del planeta. Gavriella es color, amor a la naturaleza, a los paisajes, a la sonrisa y al abrazo, a lo mediterráneo y, sobre todo, una manera de plasmar en cada trozo de tela la alegría de los nuevos comienzos», tal y como explican a través de su página web.
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