Cope Zaragoza
El entrenador del Deportivo de la Coruña, Antonio Hidalgo, ha repasado en el programa especial de 'El Partidazo de COPE' desde A Coruña las claves del exitoso ascenso del equipo a Primera División. El técnico ha destacado la importancia de la regularidad y la gestión de los malos momentos, afirmando que "en las buenas familias también pasan cosas, lo hemos llevado juntos, le hemos dado la vuelta juntos, que para mí eso tiene más valor aún". Hidalgo ha reconocido la presión de una plaza como A Coruña, un "sitio que tiene mucha pasión". Preguntado por el reparto de porcentajes en el éxito del equipo, Hidalgo no ha dudado en señalar a los jugadores como los principales artífices. "Yo siempre digo lo mismo, al final, aquí el importante es el futbolista", ha asegurado. Para el entrenador, el resto de estamentos del club están para ayudar, pero son los jugadores "los que tienen que transmitir lo que lo que sienten" y a los que hay que hacer sentir importantes y con confianza, especialmente "en ambientes de de estrés y de ansiedad". El entrenador ha confesado que hace un par de años tomó una decisión drástica para su bienestar: "decidí quitarme redes sociales". Hidalgo ha explicado que la exposición le afectaba personalmente y, sobre todo, a su familia, y que al abstraerse consigue "tomar las decisiones con con una cabeza mucho más fría", algo que le ha permitido vivir "más tranquilo". Sobre las críticas recibidas durante la temporada, Hidalgo ha mostrado una postura comprensiva. "Uno cuando va cumpliendo años va entendiendo cómo funciona la vida", ha comentado, aceptando que forma parte del "negocio" del fútbol. Afirma que el objetivo común es "el bien del Deportivo" y que la clave es "luchar juntos" para ser "mucho más poderosos". Hidalgo ha identificado un momento clave en la temporada que cambió la dinámica del equipo: el partido contra el Ceuta. "Yo creo que hay un punto de inflexión en el día de el día de Ceuta", ha señalado. A partir de ese encuentro, "el equipo se empezó a encontrar mucho más cómodo, mucho más fiable" y concedía mucho menos, lo que permitió que el "talento brutal" de la plantilla marcara la diferencia. La unión del vestuario ha quedado patente en la charla previa al partido decisivo contra el Valladolid. Hidalgo ha revelado que no fue él quien dio el discurso, sino los propios jugadores. "Fueron ellos los que sacaron las ideas, los que tomaron la palabra", ha destacado. Los capitanes hablaron y se proyectó "un vídeo muy bonito de de las familias", un gesto que para el técnico tiene un valor incalculable. El técnico ha explicado la dificultad de gestionar una plantilla de 27 jugadores donde solo juegan 11, pero ha elogiado la profesionalidad de sus futbolistas. "Nuestros jugadores lo han entendido así. Evidentemente, todos quieren jugar, y y eso para mí es lo más bonito que uno se lleva como entrenador", ha afirmado, ya que eso eleva "la competitividad y el nivel del equipo suba mucho". A pesar de haber logrado el ascenso, Hidalgo quiere más y subraya la importancia de ser campeones. Tras unos días para "darnos el lujo de de poder disfrutarlo", el equipo preparará el próximo partido "con todo" para "ir a por la victoria para poder quedar campeones". Finalmente, ha tenido palabras de elogio para Jérémy, un "chico encantador" que "ha sufrido mucho durante este año" por la presión y las molestias de pubis. Hidalgo ha destacado su compromiso: "nos ha ayudado muchísimo con esa molestia de Pubis, se ha hecho todo lo posible por estar con nosotros". Para el técnico, el jugador ha aportado "mucho sin balón, esa entrega, esa identidad con el con el club", que considera "la base y la seña" de la entidad.
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