Ultima Hora Mallorca
A sus 78 años, la vida le ha puesto delante obstáculos que habrían desanimado a muchas personas. Una operación de corazón, sesiones periódicas de diálisis y serias dificultades para caminar forman parte de su día a día. Sin embargo, lejos de encerrarse entre cuatro paredes, o resignarse a contemplar la vida desde un sillón, ha decidido plantar cara a las adversidades. Apoyado en su inseparable andador, sale cada mañana a recorrer las calles, a escuchar el canto de los pájaros, a saludar a los vecinos y a disfrutar de esos pequeños momentos que tantos dan por descontados. Su actitud es una lección silenciosa de coraje y superación. Porque mientras algunos arrojan la toalla ante dificultades mucho menores, él demuestra que las ganas de vivir, compartir y seguir adelante pueden ser más fuertes que cualquier limitación física.
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