Cope Zaragoza
El alumnado atendido con necesidades educativas especiales ha aumentado un 29,4% en Castilla y León en los últimos tres cursos, pasando de 800 a 1.000 estudiantes. Sin embargo, este incremento no ha ido acompañado de un refuerzo docente ni de la creación de nuevos centros de educación especial, según denuncia el sindicato CSIF. La presidenta del sector de educación de CSIF en la Comunidad, Isabel Madruga, ha explicado que en áreas como la atención a la diversidad el sistema se ha quedado "muy lejos de las necesidades reales". La Asociación de Maestros de Audición y Lenguaje de Castilla y León (Amalcyl) denuncia la exclusión de estos profesionales del nuevo acuerdo educativo firmado en septiembre de 2025. Su presidenta, Beatriz Blanco, asegura que la sensación en el colectivo es de total abandono por parte de la administración. La percepción, según Blanco, es clara: "Tenemos la sensación de que nuestra figura cada vez está menos presente en los centros escolares y que es consejería la que quiere cada vez quitarnos del medio, irnos eliminando". Critica que se pretenda que sus funciones las asuman los profesores de aula, algo que considera "imposible" por falta de conocimientos específicos y por la elevada ratio de alumnos. Esta falta de recursos repercute directamente en los estudiantes. Según Blanco, la escasez de horas impide realizar sesiones individuales, que son clave para muchos alumnos, y obliga a recurrir a "sesiones grupales que no sirven" porque no se adaptan a las necesidades específicas de cada niño. Otro pilar fundamental que se resiente es la prevención en la etapa de infantil. La realización de talleres de estimulación del lenguaje previene futuras dificultades en el habla y la lectoescritura, pero la falta de personal impide llevarlos a cabo, lo que puede generar problemas mayores en el futuro del alumnado. El colectivo critica el actual sistema de ratios, que establece un maestro por cada 15 alumnos con necesidades especiales, pero solo a partir de esa cifra. Además, denuncian que este cómputo deja fuera a muchos otros estudiantes con dificultades de lectura, escritura o TDAH que también necesitan apoyo. Para la asociación, el problema es que se trata a los estudiantes como cifras. "Nuestros alumnos no son un número", afirma Blanco, quien defiende que los recursos deben asignarse en función de las necesidades reales de cada centro y no de un valor numérico fijo. Ante esta situación, los maestros de audición y lenguaje han iniciado una recogida de firmas en la plataforma Change.org bajo el lema "Los maestros de AL dicen basta ya", con el objetivo de visibilizar su lucha y exigir a la administración que atienda las necesidades del alumnado con diversidad en Castilla y León.
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