COPE
El encarecimiento de los alquileres de locales comerciales en las zonas turísticas y capitales de Canarias amenaza la continuidad de miles de pequeñas y medianas empresas en el Archipiélago. Así lo ha advertido Antonio Luis González, presidente de la Federación de Desarrollo Empresarial y Comercial de Canarias (FEDECO), en una entrevista en el programa ‘Herrera en COPE Tenerife’, con Guillermo García, donde ha calificado la situación de "límite" para muchos pequeños empresarios que ven cómo sus gastos se disparan sin control. González ha denunciado una situación que la federación lleva "bastante tiempo" señalando y que se ha agravado tras la pandemia. A diferencia de lo que ocurre con la vivienda, los alquileres de locales comerciales no han tenido ninguna limitación gubernamental en sus subidas. "El incremento del IPC no ha estado topado, y lo que era el IPC se ha aplicado directamente en los contratos", ha explicado. Esta falta de regulación ha provocado que, desde 2020, los precios de estos alquileres hayan acumulado un incremento superior al 30%, en contraste con el 9,5% de los alquileres residenciales en el mismo período. Los datos confirman la presión asfixiante que el alquiler ejerce sobre el tejido empresarial de las Islas. Según el observatorio del trabajador autónomo, el 47% de los trabajadores por cuenta propia en Canarias sitúa el alquiler como su principal gasto profesional. Además, un 43% de ellos destina más de una cuarta parte de sus ingresos totales a cubrir este coste, lo que deja un margen de maniobra muy reducido para afrontar otros gastos operativos y personales. El presidente de FEDECO ha ilustrado la gravedad del problema con un ejemplo real, el de una peluquería de la calle El Pilar que destinaba ya el 50% de su facturación únicamente a pagar el alquiler del local. Para explicar la desproporción, González ha propuesto un símil con la industria automotriz, donde los costes de producción, logística y beneficio se reparten en tercios. En el caso del pequeño comercio, casi la mitad de los ingresos se va en el alquiler, y con la otra mitad deben cubrir "cotizaciones, impuestos, suministro, mano de obra, mercancía, publicidad, promoción, logística". Por ello, ha sentenciado: "Esta situación es completamente insostenible". La consecuencia directa de esta escalada de precios es la desaparición del comercio tradicional y la "desertificación" de las zonas comerciales, que ven cómo los pequeños negocios son reemplazados por grandes cadenas y franquicias. Este fenómeno, según González, provoca que se estén "clonando todas las ciudades". El presidente de FEDECO ha lamentado la pérdida de estos establecimientos, que no son solo un negocio, sino "un proyecto de vida para la familia" que da empleo a varias personas y dinamiza la economía local. Aunque González ha señalado que la búsqueda de soluciones corresponde a los "responsables políticos", desde FEDECO se plantean varias alternativas para paliar el problema. Entre ellas, la creación de "bolsas de alquileres" o una gestión por parte de la administración de locales vacíos para "garantizar un precio estable" sin necesidad de intervenir directamente el mercado. El objetivo es frenar un proceso que está expulsando al comercio de proximidad de los centros urbanos. Finalmente, el presidente de la patronal ha hecho un llamamiento a un "compromiso por parte de todos", que incluya a las autoridades, a los propios comerciantes y también a los consumidores. Ha subrayado la importancia de que el cliente sea consciente de que, al comprar en el pequeño comercio, el sobrecoste de "5 o 10 céntimos" no va "a un gran operador intermodal asiático", sino que contribuye a que "se pueda seguir manteniendo el local abierto" y, con él, el tejido social y económico del barrio.
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