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«Podría ser Wisconsin»: un 'chulapo' dice lo que muchos piensan sobre el gran problema de Madrid | Collector
«Podría ser Wisconsin»: un 'chulapo' dice lo que muchos piensan sobre el gran problema de Madrid
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«Podría ser Wisconsin»: un 'chulapo' dice lo que muchos piensan sobre el gran problema de Madrid

'First Dates' vivió este martes 26 de mayo su segunda noche dedicada al folklore español. Enfundados en sus respectivos trajes regionales, una nueva tanda de comensales rindió homenaje a las tradiciones a lo largo y ancho del país, desde Galicia a Andalucía. Sin mantón de Manila, pero con vestido chiné; así llegaba el madrileño Diego (30) en busca del amor y reinventando el atuendo de chulapa con su mono de 'chulape' pensado «para la gente moderna que quiere ser también castiza». Como gato de pura cepa, el administrativo y creador de contenido reflexionó ante Carlos Sobera sobre la gentrificación de la ciudad y la masificación turística. Defendió la necesidad de «ensalzar lo nuestro, que cada vez que hay un puente salimos todos corriendo». «Deberíamos luchar por nuestro casticismo y nuestras tradiciones. El Madrid que nos están dejando parece un parque temático. Podría ser igual Madrid que Wisconsin. De café de especialidad, de tiendas de tacos… Tenemos que recuperar lo nuestro: el casticismo, el vermut, las rosquillas y el chotis», terminaba de reivindicar en los totales. Unas palabras que muchos espectadores aplaudían en las redes sociales. Justo después de su alegato, Diego conocía al hombre «chulo y juguetón» que deseaba encontrar en 'First Dates'. El elegido para cenar con él era Jordi (30), organizador de eventos de Viladecans (Tarragona). Contaba en su carta de presentación que nunca ha estado en pareja y que, en plena crisis de los treinta, siente que es hora de dejar de tener citas a lo loco. «30 años sin amor, pero con 30 años con muchos fuets», aclaró en la entrevista. Diego le entregó a Jordi, a través del equipo del programa, un mensaje que su cita leyó previamente al esperado encuentro. «Con garbo y salero, de 'First Dates' al cielo», le escribió el madrileño al catalán. La versión del soltero del dicho popular acabaría siendo premonitoria de lo que sucedería durante la velada. La condición más impepinable para el de Viladecans era que su cita supiera «usar bien el fuet, porque si no, no hay 'pantumaca'», espetó. A falta de salero madrileño, Diego también dio la aprobación a su pareja clamando un revelador «¡Visca Catalunya!». El orgullo catalán y el gracejo madrileño combinaron estupendamente. Tanto, que se marcharon de 'First Dates' con la promesa no solo de una segunda cita, sino de alargar la primera tomándose unos vinos por la capital.

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