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Valencia Basket supera su dolor y recupera la tercera plaza tras ganar en Zaragoza (86-98) | Collector
Valencia Basket supera su dolor y recupera la tercera plaza tras ganar en Zaragoza (86-98)
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Valencia Basket supera su dolor y recupera la tercera plaza tras ganar en Zaragoza (86-98)

Volver a jugar después de una decepción nunca es sencillo. Si, además, es solo el principio de una cuesta empinada, mentalmente es aún más duro. Eso era para Valencia Basket la visita al Príncipe Felipe de Zaragoza, para actualizar el calendario. La primera cita de las tres de la semana (viernes ante Gran Canaria y domingo contra el Barça) y justo tras la Final 4. Puntos de sutura para una herida que había que empezar a cicatrizar. Casademont se jugaba la vida. Esa desesperación le hizo estar intenso y obligar a los valencianos a estar siempre con los maños pegados a los talones. Tirón, respuesta. Tirón, respuesta. Pero los taronja iban más a un intercambio de canastas que endurecer su defensa y aprovechar las dudas locales. Olaseni fue el que más provecho sacó de ese toma y daca. Partidazo el del pívot británico. Un factor corrector al discreto Dubljevic. Con todo muy igualado se fue el choque al descanso, 49-50. Fue al final del tercer acto, cuando dio la sensación de que se podía abrir brecha. Controlando mejor los rebotes defensivos, los taronja pudieron correr y anotar alguna transición, para un 64-71. Correr o morir, porque en triples el porcentaje, 8 de 30, un 26'6 por ciento, era pobre. Montero abrió el último con una buena canasta, para el 64-73, la máxima hasta entonces, un más nueve. Era el momento. Pero la falta de puntería y alguna pérdida permitió que Casademont se pusiera 74-75, minuto 33. Menos mal que un palmeo de Costello dio un segundo tiro y Taylor enchufó un triple y otro buen tiro, para sosegar la cosa, 74-80. Una ventaja que recompuso De Larrea, con un triple desde la esquina, 74-83. Este tirón debiera hacer pupa. Zaragoza está en la UCI. Larry lo olió y castigó con otro dardo de tres, 76-86. Después, de la misma esquina, atrajo, hizo volar y le dio un caramelo a Costello. Una aceleración supersónica de Badio fue como un chute regenerativo para poner el casi definitivo 81-92, a dos minutos. Casademont, con ese mate de Papi, el punto 30 en transición de los visitantes, fue una daga en el corazón, de la que ya no se repuso. Los valencianos ya caminaron de otra manera. Más seguros y convecidos. Objetivo cumplido. Victoria, tercera plaza recuperada y sonrisa. Misión cumplida.

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