Diario de Noticias
“Me pongo a pensar en esta final y no hay nada negativo. Antes de jugar el Manomanista –organizado por Aspe y Baiko Pilota–, habría firmado ser subcampeón. Lo valoraré mejor con perspectiva”, explica Darío Gómez, quien ha devuelto a La Rioja a la final del mano a mano después de que Barberito lo hiciera por última vez. El pelaire es un muchacho honesto, directo y lleno de ilusión. Sin ser una figura rutilante, es un manista muy querido y respetado por el pelotazale. Iñaki Artola es su último escollo hacia la txapela y se cruzan el domingo en el Navarra Arena de Iruñea.
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