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Ganaderos de Extremadura impulsan la renovación del caballo de pura raza española | Collector
Ganaderos de Extremadura impulsan la renovación del caballo de pura raza española
Cope Zaragoza

Ganaderos de Extremadura impulsan la renovación del caballo de pura raza española

La Real Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE) celebra elecciones el próximo 30 de junio con dos visiones enfrentadas: el proyecto continuista de Carlos Bohórquez y la propuesta de renovación de Gregorio Aranda. En este escenario, ganaderos de Extremadura como Álvaro Jiménez, propietario de la yeguada La Ciervina en Monroy (Cáceres), se han posicionado a favor de un cambio en la gestión de la principal asociación del sector. Según explica Jiménez, el sector del caballo de Pura Raza Española (PRE) sufre un importante "estrés de oferta y demanda". Con unos 12.000 nacimientos anuales frente a solo 10.000 transacciones, se produce un excedente de 2.000 caballos al año que presiona los precios a la baja. Esta situación se agrava al competir con otras razas cuyo valor de mercado está en ascenso, como el Pura Sangre Lusitano (PSL). Históricamente, Extremadura ha sido "una de las grandes cunas del caballo" y funcionó como contrapeso a la "hegemonía andaluza". A día de hoy, la comunidad sigue siendo una "región crucial y casi estructural" para la raza, con 114 ganaderos adscritos a la asociación territorial, lo que demuestra su peso específico en el panorama nacional e internacional del caballo español. La candidatura de Gregorio Aranda que apoya Jiménez plantea una renovación en dos fases. La primera es "devolver la asociación al ganadero y separarla un poco de un concepto que ha prevalecido en los últimos años, que ha sido el de convertir a ANCCE en un club de élite". El objetivo es que los pequeños y medianos propietarios sientan que la asociación es suya y no un coto cerrado. Este cambio en la gobernanza busca también combatir "movimientos muy endogámicos y donde el nepotismo campa a veces a sus anchas". La segunda fase del proyecto se centra en modernizar el caballo, abrir mercados y competir globalmente para que tener un PRE no sea un problema económico, sino un motivo de orgullo y, como mínimo, un hobby sostenible. Jiménez también desmonta la percepción elitista del mundo ecuestre, señalando que es una idea alejada de la realidad. "La mayoría de los ganaderos, de propietarios de caballos, hay gente del campo, que le gusta el campo", afirma, y subraya que el perfil del propietario en Extremadura no tiene nada que ver con el de alguien que practica polo en un club de campo.

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